Japón aprende las lecciones del tsunami de 2011

Reacciones tras terremoto en Fukushima muestran que ha habido progresos

La tragedia del 11 de marzo de 2011, que se cobró la vida de alrededor de 18.000 personas, empujó a las autoridades japonesas a revisar sus sistemas de alerta y planes de evacuación para intentar salvar más vidas.

El terremoto de 7,4 que golpeó a la prefectura de Fukushima el martes en la mañana mostró cuánto ha aprendido Japón tras la catástrofe de hace más de cinco años, revela Reuters.

En 2011, las advertencias se transmitieron al público mayormente a través de televisión, radio, funcionarios locales por altavoces y bomberos que recorrían las calles para pedir a los residentes que huyeran a zonas más altas.

Hubo gente, sin embargo, que no recibió los avisos por los apagones que se produjeron tras el seísmo y muchos bomberos murieron arrasados por olas que llegaron a una altura de hasta 30 metros. Las olas fueron más altas de lo esperado.

El martes, la ciudad de Iwaki (Fukushima), donde murieron alrededor de 460 personas en 2011, emitió mensajes de advertencia a cada teléfono móvil en el área, además de emplear los métodos tradicionales de difusión de información.

Algunos sitios anteriormente designados como zonas de evacuación estaban a muy baja altura. Ahora se recomienda a la gente que se mantenga alejada del mar y se dirija a la zona más alta posible.

El martes, después de que sonaron las sirenas, los barcos abandonaron los puertos para internarse mar adentro, mientras que los automovilistas se dirigieron hacia las colinas.

La NHK también aprendió la lección. La cadena pública japonesa fue criticada tras el desastre de 2011 por emitir sus informes de manera pasiva, lo que llevó a algunas personas a no tomar sus advertencias con la debida seriedad.

El martes, los presentadores de la NHK dejaron atrás su habitual contención para advertir con vigor: “¡No vayan cerca del mar, está llegando un tsunami!”. En las pantallas, un mensaje decía: “¡Tsunami! ¡Corran!”.

La cadena japonesa se acordó de los residentes extranjeros, pues también difundió avisos en inglés, chino y coreano. En 2011 varios profesores extranjeros de inglés murieron al parecer por no estar suficientemente informados sobre el desastre.

Ninguna precaución es poca. Kathy Krauth, una profesora que estaba con una docena de estudiantes en un viaje de estudios y se alojaba en una posada japonesa tradicional en la ciudad de Ofunato (Iwate), fue evacuada a una zona más alta. Cuatro horas después, sus estudiantes y ella pudieron retornar a la posada, pero de inmediato fueron trasladados a un hotel ubicado en un terreno más alto. (International Press)

 


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