Ofuro y Onsen, ventajas y riesgos de una costumbre japonesa, por Dr. Raúl Ortega

Ofuro, la tina japonesa

Japón en su historia está ligado al agua, no solo porque en su geografía se advierte que el mar rodea las 6.852 islas de su territorio, o los innumerables ríos que cruzan los valles y terrenos montañosos, sino porque las excesivas lluvias, tsunamis, deslizamientos de tierra, inundaciones, así como la gran cantidad de aguas termales calentadas geotérmicamente a lo largo del archipiélago volcánico han hecho que Japón adopte en su cultura y tradiciones el respeto por el agua además de su uso en la relajación y el quehacer diario.

Así, existen en la literatura de la era Heian (794~1185) referencias a aguas termales “onsen” del siglo VII que aún persisten hasta nuestros días, como “Arima no yu” en Arima, Kobe, o “Iyo no yu” llamado ahora “Dogo onsen” en Matsuyama, entre otros cientos de aguas termales a lo largo de Japón, que junto a las características del clima cálido – húmedo en verano y frio en invierno, han hecho que esta sociedad le rinda un culto muy especial a los ofuro/onsen. “Yu” significa agua caliente, o el lugar donde la gente sumerge su cuerpo en un baño caliente.

Los ofuro y onsen, donde la gente compartía las aguas termales en lugares públicos, son reportados en la bibliografía hasta la era Edo (1603~1867), luego aparecieron los onsen familiares, que se modificaron con el tiempo de un ofuro de madera en cada casa, a los de plástico o acero inoxidable, tal y como los conocemos hoy en día.

La costumbre diaria de un ofuro, a temperaturas muy altas (38˚- 44˚C) y sin importar la estación del año, está íntimamente ligada a las tradiciones, historia y aspectos culturales de la sociedad japonesa. Se considera que tiene efecto adictivo, ya que en Japón se usa todo el año, independientemente de la estación o el calor del verano.

Pero siempre existen riesgos y beneficios de sumergir el cuerpo a temperaturas muy altas. Cada año cientos de personas en Japón llaman a la ambulancia, bomberos o policía por complicaciones médicas dentro del ofuro, especialmente en personas mayores.

VENTAJAS DEL OFURO

1- Relaja el sistema nervioso, reduciendo así la ansiedad, estrés y depresión, y lleva a la persona a un estado mental de relajación que favorece la salud mental. Actúa como un potente antidepresivo. Estudios lo asocian con una disminución del riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer.

2- Permite una mayor oxigenación con respiraciones más profundas y relajadas, especialmente con los baños a vapor. Alivia los síntomas de congestión, nariz tupida y gripe, facilitando el pasaje de mucus y su salida del sistema.

3- Propiedades de relajante muscular, ya que mejora la circulación sanguínea, relaja y liberando la tensión de los músculos, elimina los dolores articulares y reduce la inflamación de las articulaciones y tejidos. Estos efectos se consiguen luego de 15 a 20 minutos en el ofuro.

4- Los baños calientes y no mayores de 5 minutos ayudan a reducir la inflamación de la piel, la sequedad y el escozor.

5- Los efectos relajantes del ofuro se mantienen en su cuerpo y mente después del baño, dando una sensación de relajación e induciendo a un sueño rápido y profundo.

6- El sistema termorregulador del cuerpo humano durante el invierno se comporta mejor y favorece psicológicamente a la persona si el baño en ofuro es con agua caliente y el ambiente del cuarto de baño está a baja temperatura.

7- Ejercicios, las personas que llevan una vida sedentaria y no pueden llegar a completar los 150 minutos de ejercicios por semana o 30 minutos al día, según la literatura médica se verían favorecidos con un baño en ofuro o sauna, ya que sería similar a los beneficios para la salud de ejercicios aeróbicos a baja o mediana intensidad. En el ofuro, aumenta el calor del cuerpo, aumenta la temperatura corporal, se siente caliente, la sudoración se incrementa, y aumentan los latidos cardíacos, todo esto similar a los ejercicios físicos de aeróbicos, carreras cortas o paseos en bicicleta.

DESVENTAJAS DEL OFURO

Piel, los baños muy calientes pueden producir quemaduras de la piel, dañando las células de la epidermis, alterando así el balance de humedad natural de la piel, produciendo sequedad extrema con enrojecimiento, escozor, inflamación y descamación, quitándole así los aceites naturales, proteínas y grasas que mantienen la piel saludable. Esto puede producir además de piel seca y escozor, eczema.

Hipertensión, personas con problemas cardiovasculares deben evitar los baños con agua caliente, ya que incrementan el flujo sanguíneo en el cuerpo y esto causa taquicardia, pudiendo llevar a perdida del conocimiento o accidentes cerebro – vasculares.

Poros, el vapor y agua caliente permite que los poros de la piel se dilaten más fácilmente, haciendo posible la salida de toxinas, pero también hacen factible la acumulación de células muertas, grasa, suciedad y otras impurezas, incrementando el riesgo de infecciones.

Fertilidad, numerosas publicaciones médicas asocian el baño en agua muy caliente con infertilidad masculina, ya que altas temperaturas dañan las células germinales masculinas alterando el producto final, los espermatozoides, reduciendo así las posibilidades de fertilidad en la pareja.

Relajación, un baño en ofuro a una hora no indicada podría volverlo letárgico y con tal relajación que lo puede poner a dormir nuevamente si el ofuro es por la mañana.

Cabello, agua muy caliente directamente sobre su cabeza y el cuero cabelludo puede dañar las raíces del cabello y producir una caída excesiva del mismo.

Desmayo, cuando estamos en el ofuro, la temperatura corporal aumenta y los pequeños vasos sanguíneos debajo de la piel se dilatan rápidamente, produciendo una rápida caída de la presión arterial. Para compensar este mecanismo, el corazón comienza a latir rápidamente, y en personas sanas esto causa episodios de aturdimiento y hasta pasa inadvertido, pero en personas con ciertas condiciones cardíacas puede causar desmayo y pérdida de conciencia dentro del ofuro.

Resbalones, por el mismo mecanismo explicado en el punto anterior, las personas además de aturdimiento pueden tener mareos, pierden el balance y al tratar de incorporarse para salir del ofuro pueden producirse resbalones y caídas que en un piso mojado son más fáciles y frecuentes, causando desde simples moretones hasta fracturas de cadera o traumatismo encéfalo-craneano.

 

(*) Dr. Raúl Ortega, M.D., Ph.D. OB/GYN, Medicina Reproductiva radicado en Japón. Es columnista de International Press desde 1994. Escríbale al e-mail: inkamed@yahoo.com

 

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