Músico que ayuda a víctimas de ijime lamenta no haber podido impedir suicidio de fan

facebook.com/u2horun

U2HORUN es un cantautor japonés de 32 años que compone e interpreta canciones que hablan sobre los menores que sufren ijime o abuso infantil. Cuando era adolescente, intentó suicidarse dos veces.


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El músico decidió hacer público su e-mail hace unos tres años después de recibir solicitudes de sus fans que deseaban mandarle mensajes solo para que los leyera.

Recibe hasta 100 correos electrónicos al día. El objetivo del músico es que los niños y adolescentes se sientan un poco mejor al compartir sus experiencias de maltrato y “descargar su dolor”.

En agosto un estudiante de koko le escribió: “La mayoría de mis compañeros de clase me trataban como si fuera un microbio. Espero que no haya ijime en mi próxima vida”.

Nunca más le escribió, revela Asahi Shimbun. Poco después de enviarle el mensaje se suicidó.

En el mail, el adolescente le contaba al músico que sus atacantes le exigían dinero o escondían sus libros.

Aunque el texto expresaba sufrimiento por el ijime, también había gratitud. El menor agradecía a su familia y amigos cercanos, y pedía perdón (probablemente por su decisión de suicidarse).

También había gratitud para el músico: “La razón por la que te escribo esto es que me apoyaste (a través de tu música) y espero que difundas lo que yo pasé”.

En septiembre, U2HORUN se enteró de que el chico se había suicidado a través de un mail de su madre.

“Estoy escribiendo este correo electrónico pensando que debo agradecerle, Sr. U2HORUN, por apoyar a mi hijo, a quien yo no pude apoyar”.

La mamá le contó que su hijo escuchaba su canciones a menudo.

El músico ha recibido mensajes de miles de fans, pero es la primera vez, que él sepa, que uno de ellos se ha suicidado.

El hombre dice que aún lamenta no haber publicado un mensaje en su cuenta de Twitter o en su blog, que el estudiante podría haber leído antes de tomar la decisión de quitarse la vida.

La madre también lamenta no haber podido ayudar a su hijo. “No puedo perdonar a nadie que haya hecho daño a mi hijo, incluyéndome a mí misma”, escribió en uno de los cinco mensajes que le mandó al músico.

Una vez, ella notó que algo no parecía andar bien en su hijo. Cuando le preguntó qué le pasaba, él le contestó: “No es nada”. Ella no insistió. Y se arrepiente.

“Si pudiera retroceder el tiempo, abrazaría a mi hijo y le diría ‘huye’ (de la escuela)”, dice la madre en entrevista a Asahi.

Lamentablemente, el tiempo no se puede retroceder. Pero algo sí se puede hacer: que la tragedia del chico sirva para que otros menores en su situación no sufran, no intenten matarse.

“Si pudiera cumplir su último deseo de difundir lo que pasó para evitar que más personas sufran, su muerte podría significar algo más que dolor”, declara la madre.

Sin embargo, el koko donde estudiaba el menor dice que no hubo ijime contra él y que quiere explicar a la familia de la víctima cómo era su situación en la escuela. (International Press)

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