Los japoneses que son discriminados por no ser “cien por ciento japoneses”

twitter.com/junsoejima

Poco después de la victoria de Naomi Osaka en el Abierto de Estados Unidos, logro que la convirtió en la primera persona japonesa (hombre o mujer) en conquistar un título de Grand Slam de singles, el actor Jun Soejima fue a un bar y escuchó que un hombre decía: “Hablando francamente, habría sido mejor que un japonés auténtico se hubiera convertido en el primer campeón japonés”.


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A Soejima le entristeció que el hombre no fuera capaz de celebrar la hazaña de la tenista sin ponerle peros por considerar que Naomi no era una “japonesa auténtica”.

Soejima, entrevistado por Asahi Shimbun, cree que muchas japoneses piensan como ese hombre, que puso énfasis en el hecho de que Naomi no era “cien por ciento japonesa”.

Soejima es hijo de un afroestadounidense que no conoce. El actor de 34 años fue criado en Japón por su madre japonesa.

Cuando estaba en la escuela de primaria, era rechazado por el color de su piel y se preguntaba si ser diferente era algo malo. En la secundaria, se escudó en el humor para responder cuando hacían alusión al tema racial: “Oh, estuve en una sala de bronceado un tiempo un poco largo”.

Naomi Iwazawa, por su parte, comparte con la campeona de tenis el nombre y el hecho de ser hafu. Iwazawa, estudiante de la Universidad de Waseda, es hija de padre japonés y madre checa.

www.facebook.com/naomoony

Iwazawa nació en Japón, ha vivido la mayor parte de su vida en Japón y tiene la ciudadanía japonesa. Cuando está en el extranjero, es vista como japonesa, en parte debido a sus gestos y expresiones. La mujer de 23 años se considera a sí misma japonesa.

Una vez, sin embargo, le preguntaron en Japón: “¿De qué país eres?”. Cuando ella respondió: “Soy japonesa”, le dijeron: “Oh, no, tú no puedes ser (japonesa)”.

En otra ocasión, un agente de bienes raíces se negó a tratar con ella. “Nuestro negocio es solo para japoneses”, le dijo.

En un restaurante, al que fue con unos amigos, un empleado la ignoró y preguntó a sus acompañantes “¿qué va a pedir ella?”.

“Siento como si siempre estuviera fuera”, dice Iwazawa. La estudiante universitaria pide que las personas sean tratadas como individuos y no agrupadas por país.

Aproximadamente el 2 % de todos los niños nacidos en Japón en 2017 tenía un padre o madre extranjeros, según el gobierno nipón. (International Press)


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