El hombre bueno en Kioto que ayuda a los estudiantes sin suficiente dinero para comer

Gyoza no Ohsho (foto es.foursquare.com)

En la ciudad de Kioto, un restaurante goza de merecido reconocimiento. No es para menos con un cartel colgado al lado de la entrada que dice: “La gente sin dinero para comer puede comer gratis hasta llenarse”. La condición: lavar platos durante media hora después de “llenarse”.

Es su manera de ayudar a los jóvenes estudiantes. Lleva décadas haciéndolo.

El artífice de esta iniciativa se llama Sadahiro Inoue, un hombre de 67 años que posee una franquicia de la popular cadena de restaurantes Gyoza no Ohsho.

Inoue dice que en verdad a él no le importa si los estudiantes lavan los platos. Con tal de que se muestren dispuestos a hacerlo le alcanza. El número máximo de personas que han lavado platos en un día tras comer gratis ha sido ocho.

“De las necesidades básicas de la vida, la comida es la más importante. Los estudiantes deben poder estudiar duro para convertirse en personas correctas”, dice en declaraciones recogidas por el sitio SoraNews24.

“En este mundo, la gente piensa que todos deberían cuidar a sus propios hijos. Bueno, yo cuido a los hijos de otras personas. Al hacerlo, el mundo mejora un poco”, añade.

Al ayudar a otros, Inoue paga una deuda de gratitud con una persona que una vez le dio una mano cuando lo necesitaba.

Inoue se casó y fue padre muy joven. Pasó por épocas difíciles, tanto a que veces no le alcanzaba para comer. Una vez, en esa dura etapa de su vida, un allegado lo invitó a comer.

Ese gesto le cambió la vida. El anciano cuenta que recuerda nítidamente el rostro y el nombre de la persona que lo ayudó, como si fueran los de su propio hijo.

Más adelante, las cosas comenzaron a mejorar. A los 23 años, ingresó a trabajar a Gyoza no Ohsho. A partir de ahí, fue escalando posiciones hasta que pudo ahorrar para comprar su propia franquicia.

Cuando Inoue estuvo en capacidad de ayudar, quiso retribuir a la persona que lo había ayudado. Lamentablemente, había fallecido. Así las cosas, decidió utilizar su negocio para ayudar a los jóvenes de la misma manera en la que lo ayudaron.

A veces, exestudiantes que comieron gratis en su restaurante lo visitan. Una vez, uno de ellos, un médico, le dijo que si tenía problemas de dinero el podía atenderlo gratis. Hoy por ti, mañana por mí, y el mundo es un lugar un poquito mejor. (International Press)

 



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3 Comentarios

  1. Con solo un acto de humildad y bondad podemos mejorar este mundo , la vida no es solo juntar dinero y “asegurarse el futuro “quien aun no ha entendido esto le falta mucho pan por rebanar y muchas vidas que vivir.
    Este hombre tiene asegurado por decirlo de alguna manera su vejez , no le faltara nada, todo lo contrario ,sin esfuerzo tendra mas de lo que dio , porque las leyes del Universo son infalible , no nos preocupemos por lo que vamos a recibir preocupemos por lo que vamos a dar.

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