Discriminación, hijos apátridas: la difícil situación de algunos extranjeros en Japón

En 2016, Japón aceptó otorgar la condición de refugiado a 28 extranjeros, estatus que fue solicitado por 8.193 personas. Es decir, solo el 0,34 % fue aceptado.

Sin embargo, ni siquiera pertenecer a ese afortunado pequeñísimo grupo garantiza una vida en la que haya cabida para la esperanza o el progreso.

Liliane huyó de su país en África, donde su vida corría peligro por un conflicto tribal. Tuvo que dejar a sus seres queridos, entre ellos su pequeña hija.

Hace diez años que no ve a su hija, hoy una adolescente a la que varias veces han negado la autorización para visitar Japón y reencontrarse con su madre.

Liliane dice que el gobierno japonés ofrece poca ayuda a personas como ella. Es difícil encontrar vivienda y no recibe ayuda para conseguir préstamos bancarios. “Tenemos que luchar solos”, declara a AFP.

Además, la discriminación es común. Ser africana le ha dificultado encontrar trabajo. “Para nosotras con piel negra es un poco difícil. A veces, cuando me siento en el tren, algunos japoneses se cambian de asiento”, dice.

Liliane cuenta que una vez fue rechazada para enseñar, pese a que habla inglés, cuando se dieron cuenta de que es africana.

La mujer tiene un trabajo sin futuro, y acceder a una educación y una vida estable parece fuera de su alcance.

“Japón es un país muy difícil para los extranjeros. El idioma es realmente una desventaja para nosotros”. Liliane dice que no sabe dónde encontrar clases gratuitas de japonés.

Ser refugiada le ha traído pocos beneficios. Incluso a veces cree que no tiene sentido serlo.

Sin embargo, destaca que Japón es un país seguro. Nunca ha temido por su seguridad. Al menos está viva.

 

“ES COMO SI NO TUVIERA NACIONALIDAD”

Nonnon tiene 47 años y hace 25 huyó de una persecución militar en su natal Myanmar. Japón le ha dado una visa humanitaria, lo que la coloca en un frustrante limbo legal. Puede permanecer y trabajar en Japón, pero está sujeta a permisos anuales que debe renovar. “Es como si no tuviera nacionalidad”, dice. Ser refugiada al menos le daría un sentido de pertenencia, afirma.

La mujer está casada con un hombre de su país en la misma situación que ella. Tienen dos hijos, pero son apátridas: no son reconocidos por Myanmar ni como ciudadanos japoneses.

Nonnon trabaja en un salón de belleza, pero gana menos que los japoneses por el mismo trabajo.

Tiene familiares que huyeron a otros países y están mucho mejor que ella. “A mis parientes en Estados Unidos y Australia se les dio la condición de refugiados y se naturalizaron. Ellos pueden conseguir un trabajo, comprar una casa y viajar al extranjero. Pueden vivir como personas normales. Yo quiero vivir como una persona normal”.

 

JAPÓN NECESITA MÁS EXTRANJEROS

Japón ha sido criticado por aceptar a muy pocos refugiados. Las autoridades japonesas, sin embargo, se defienden explicando que los extranjeros que solicitan el estatus son principalmente de países asiáticos que buscan vivir en Japón por razones económicas.

“El número de solicitudes de las regiones que generan una gran cantidad de refugiados, como Siria, Afganistán e Irak, es pequeño”, explica a AFP un funcionario de inmigración.

No obstante, hay voces que critican al gobierno de Japón por ignorar la necesidad de aceptar a más inmigrantes ante la reducción de la población.

Hidenori Sakanaka, un exfuncionario del Ministerio de Justicia que está a favor de la inmigración, dice que Japón debe “aceptar a más inmigrantes, lo que la haría una sociedad más abierta a múltiples culturas y… aceptar a más refugiados”.

Japón tiene actualmente unos 127 millones de habitantes, y se estima que su población caerá a alrededor de 87 millones en 2060. (International Press)

 



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2 Comentarios

  1. Dios mio señor entristece al leer noticias asi…… “A veces , cuando me siento en el tren , los japoneses se cambian de asiento ” ella piensa que es solo por su color de piel , a mi muchas veces me ha sucedido cuando con alguien acompañada se han alejado de nosotros por ser extranjeros , conversamos y todo cambia.
    Bueno solo te diria , superalo hija que eso no cambiara nunca vayas donde vayas uno tiene que tener actitud, hasta para ser rechazados.
    El problema es de ellos , que tarde o temprano tendran realmente que lidiar con su naturaleza.

  2. Realmente es insoportable esta situacion y el gobierno dice que gusta de los extrangeros, entonces deberia aclarar extranjeros de que color de piel , blancos o amarrilos como ellos cierto…?

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