Dr. Ortega: 20 sugerencias para enfrentar un verano caluroso

Por el Dr. Raúl Ortega*

Dr. Raúl Ortega

La última semana de junio, 2.996 personas fueron llevadas a las salas de emergencia de los hospitales y tres personas fallecieron, un hombre de 45 años y dos ancianas, todo como consecuencia del excesivo calor que afecta al archipiélago en este verano que recién se inicia. La temperatura máxima llegó a 39ºC en algunas regiones de Japón y el promedio nacional ha sido de 31,2ºC, cifras aún consideradas bajas para los promedios máximos que soporta Japón cada verano. Esto es solo una primera llamada de alerta al caluroso verano que se viene, acompañado de limitaciones energéticas en la zona de Tokio y al norte de Japón, por lo que es importante tener en cuenta algunas medidas de prevención este verano para proteger sobretodo a los niños y ancianos que son los que más sufren por las consecuencias del calor.

MecanismoNormalmente en verano con un calor intenso, el sol produce más evaporación de agua y esto produce un aumento de la humedad relativa. La explicación de por qué súbitamente 3 mil personas han llegado a la emergencia por el calor está precisamente en los cambios climáticos. Japón aún soporta la temporada de lluvias, época en la que se incrementa la humedad relativa que puede llegar a más de 95% en el verano (valores promedio de 63% en otras estaciones del año), lo que facilita una concentración de calor con elevación muy rápida de la temperatura corporal, deshidratación y shock. Mientras mayor sea la humedad relativa en verano, mayor será la dificultad del cuerpo humano para transpirar, produciendo una sensación de calor asfixiante.


Humedad relativa
La humedad relativa del 100% nos habla de un ambiente que ya no admite más agua, un ambiente húmedo, donde la atmósfera ya no tiene capacidad de recibir más vapor de agua. Para que los humanos podamos transpirar es necesario que la atmósfera admita el vapor de agua que soltamos, pero si por el contrario la atmósfera lo rechaza, entonces el cuerpo humano ya no puede transpirar más y la sensación de calor aumenta bruscamente llevando a la persona al shock. Por el contrario, una humedad relativa cercana al 0% corresponde a un ambiente seco, donde se transpira con mucha facilidad.

La humedad absoluta es la cantidad de agua presente en el aire por unidad de masa de aire seco. Mientras que la humedad relativa es el cociente entre la humedad absoluta y la cantidad máxima de agua que admite el aire por unidad de volumen.

TranspiraciónLa sensación de calor no solo depende de la temperatura ambiente que medimos con un termómetro, sino también de la capacidad del cuerpo humano para transpirar. A través de la transpiración podemos eliminar el agua en forma de sudor por los poros, permitiéndonos así producir un efecto refrescante en la piel humana y controlar el calor corporal. La transpiración es el resultado de un excesivo calor en el cuerpo, o la respuesta al ejercicio físico.

DeshidrataciónLa deshidratación se puede producir por un exceso de pérdida de líquidos corporales o un déficit de ingesta. Las causas pueden ser un calor intenso, sobreentrenamiento, ejercicio exagerado, enfermedades gastrointestinales, fiebre. Las  personas en los extremos de la vida (infantes y ancianos) son los más expuestos al intenso calor del verano y sus consecuencias. Las sales minerales, sodio y potasio, se pierden con la deshidratación y es muy importante reponerlas junto con el agua.

SíntomasLos lactantes, niños, adultos y ancianos van a presentar los síntomas de deshidratación con diferente grado de intensidad, siendo más intensa en los lactantes y niños porque tienen mayor superficie corporal (porcentualmente) que los adultos, y esto se traduce en una mayor pérdida de líquidos y sales minerales, lo que los lleva más rápido a la deshidratación. La sensación de falta de agua o sed es el primer signo de deshidratación, y se acompaña de fatiga, calambres, falta de fuerzas, piel seca, taquicardia, somnolencia. Casos moderados o graves presentan hipotensión arterial, náuseas, mareos, oliguria (disminución en la producción de orina), cefaleas, parestesias (sensación de hormigueo, adormecimiento, etc.) en extremidades, temperatura corporal elevada, visión borrosa, pérdida de conciencia, y que finalmente puede llevar a la muerte.

Sugerencias1) Si se expone al sol debe usar sombrero, lentes con proteccion UV, ropa ligera de colores claros y siempre llevar un recipiente con agua y sales minerales (bebidas deportistas).

2) Durante las horas de calor más intenso (10 am – 4 pm) evite realizar esfuerzos físicos.

3) La temperatura al interior de su casa y el exterior no debe marcar una diferencia mayor a 5 grados. Pero lo preferible es que la temperatura de los ambientes de su casa no pasen de los 28ºC, ya que es el límite tolerable.

4) Si tiene sed o algún otro síntoma debe tomar liquidos con minerales, y si se trata de niños o ancianos hay que actuar más rápido reponiendo los líquidos o llevarlos de inmediato a la emergencia.

5) Durante el verano nunca deje a los niños o ancianos solos en la casa, especialmente si no están en un ambiente con aire acondicionado, ya que la temperatura dentro de la casa suele aumentar hasta 10 grados.

6) Igualmente no deje a los niños y ancianos solos en un vehículo durante el día ya que la temperatura se eleva muy rápido, produce una deshidratación severa y puede ser mortal.

7) El asfalto puede elevar la temperatura hasta en 10 grados, así que no permita que los niños jueguen en las pistas o aceras, siempre es preferable un parque o jardín.

8) Los adultos no deben hacer sus caminatas de día durante el verano, ni sobre el asfalto, es mejor durante la noche, en un parque o a la sombra.

9) Debe cuidar su piel y disminuir el riesgo de cáncer usando cremas con SPF 30-50 que lo protegen de los rayos ultravioleta. Use las cremas 30 minutos antes de exponerse al sol y repita su aplicación cada 2-3 horas o después de bañarse en la playa o piscina.

10) Con el pretexto de conservar energía puede solicitar en su trabajo adecuar la excesiva temperatura del aire acondicionado.

11) Cargue ropa fácil de poner y sacar para protegerse del frío del aire acondicionado.

12) No use el aire acondicionado toda la noche.

13) Trate de caminar 30 minutos cada día, eso ayuda a sudar y hace más fácil acostumbrarse a los cambios de temperatura.

14) El uso de tinas calientes produce más calor y no es recomendable durante el verano.

15) Es importante comer tres comidas al día que incluyan pescado, verduras y frutas, ayudan a evitar la fatiga crónica del verano.

16) Ingiera soja, leche, cerdo, ciruelos secos (umeboshi), fideos (soba), anguila (unagi), ciruelas (ume).

17) Trate de comer frutas tres veces por día durante el verano, le proporcionan líquidos, vitaminas, minerales y antioxidantes.

18) El exceso de líquidos antes, durante y después del esfuerzo físico puede alterar el funcionamiento renal y producir un edema cerebral.

19) La sed es el primer signo de deshidratación. Consuma más líquidos durante el verano y aumente las cantidades de sodio y potasio si su actividad física aumenta.

20) Las personas con alguna enfermedad crónica, como la diabetes e hipertensión deben mantenerse protegidas del calor excesivo.

*Dr. Raul Ortega, Ph.D.
Medicina Reproductiva
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