El endurecimiento del sistema de conversión de licencias de conducir extranjeras a japonesas (gaimen kirikae) ha sido bien recibido, pero persisten dudas sobre los conductores que obtuvieron el permiso antes de la reforma y continúan renovándolo sin volver a demostrar conocimientos sobre las normas de tránsito ni habilidades de conducción.
Los especialistas advierten que, mientras los japoneses deben pagar costosos cursos y completar largas horas de formación para obtener una licencia, sigue sin estar claro si quienes realizaron el gaimen kirikae bajo las antiguas reglas alcanzaban un nivel equivalente.
RENOVACIONES SIN NUEVAS PRUEBAS
Uno de los principales cuestionamientos es que los conductores que convirtieron su licencia antes del endurecimiento continúan renovándola cada tres o cinco años bajo el mismo procedimiento que cualquier licencia japonesa.
La renovación solo exige un examen de aptitud, como la prueba de visión, y la asistencia a cursos según la categoría del conductor, que pueden consistir en la visualización de videos.
No existe una evaluación que vuelva a comprobar el conocimiento de las normas de tránsito ni la capacidad para conducir.
Según los críticos, esto permite que algunos conductores con conocimientos insuficientes sobre las reglas japonesas o con un nivel de conducción inferior mantengan y renueven su licencia sin someterse a los nuevos requisitos.

PIDEN MÁS CONTROLES
La Agencia Nacional de Policía anunció que reforzará la educación vial dirigida a conductores extranjeros.
Sin embargo, algunos expertos consideran que esa medida podría resultar insuficiente si no se incorpora un mecanismo de verificación durante la renovación de las licencias de conducir.
A su juicio, revisar periódicamente los conocimientos y las habilidades al volante ayudaría a garantizar la seguridad vial y consolidar los efectos del endurecimiento del gaimen kirikae.
AUMENTAN LOS CURSOS PARA EXTRANJEROS
La reforma también ha modificado la actividad de las escuelas de conducción.
Ante la mayor dificultad para aprobar el examen práctico en los centros de licencias, cada vez más extranjeros recurren a escuelas autorizadas para prepararse.
Centros de formación en prefecturas como Kagawa y Chiba informan que la cantidad de alumnos extranjeros aumentó cerca de un 50 %.
Algunas escuelas incluso han creado cursos específicos para preparar el examen de conducción del gaimen kirikae, convirtiendo la reforma en una nueva oportunidad de negocio.
MÁS TRABAJADORES EXTRANJEROS
El Gobierno japonés prevé ampliar significativamente la incorporación de trabajadores extranjeros para enfrentar la escasez de mano de obra.
El límite aprobado por el Ejecutivo contempla la llegada de hasta 1,23 millones de trabajadores extranjeros para finales del año fiscal 2028.
Con ese incremento también aumentará el número de solicitudes de gaimen kirikae.
Los expertos insisten en que el endurecimiento del sistema reduce el riesgo de que obtengan una licencia personas con preparación insuficiente, pero sostienen que aún queda pendiente revisar la situación de quienes accedieron al permiso bajo las normas anteriores.
Al mismo tiempo, subrayan que la inmensa mayoría de los conductores extranjeros respeta las normas y que los problemas se concentran en una minoría. El objetivo, afirman, debe ser reducir los accidentes sin estigmatizar a quienes conducen de forma responsable. (RI/AG/IP/)
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