Los supermercados en Japón registran pérdidas millonarias tras un repunte de hurtos (manbiki) cometidos en cajeros de autopago (serufu reji). Aunque las cadenas adoptaron este sistema para hacer frente a la escasez de mano de obra y recortar costos de personal, la falta de supervisión directa facilita las sustracciones e impide diferenciar con claridad entre un delito intencional y un simple error de escaneo.
En la sucursal Toroda del supermercado Tagaju, ubicada en Yaizu, prefectura de Shizuoka, los empleados abordan continuamente a los usuarios preguntando: «¿Tiene alguna dificultad?». El comercio instaló cajeros de autopago en el otoño de 2023, logrando eliminar el embotellamiento en cajas pero disparando los hurtos mediante modalidades como superponer códigos de barras de productos baratos sobre artículos de alto valor o cubrir los sensores con las manos.
Durante el año fiscal 2024, las pérdidas estimadas por robos en esta tienda alcanzaron unos 5 millones de yenes, aunque oficialmente solo se identificaron 21 casos equivalentes a unos pocos cientos de miles de yenes. Para el ejercicio 2025, la empresa instaló monitores que enfocan las manos de los clientes y destinó personal dedicado a hablar con los usuarios, logrando reducir las incidencias detectadas a unos cinco casos.
Sin embargo, el gerente del establecimiento, de 35 años, afirmó: «Es difícil distinguir entre infractores intencionales y errores de pago, y hay muchos delitos no identificados».Además, a veces los hechos no quedan bien registrados en las cámaras de seguridad o en los monitores de vigilancia durante la compra, por lo que no podemos concretar las detenciones.
ADVERTENCIA DE EXPERTOS
Según datos de la Asociación Nacional de Supermercados, la tasa de adopción de cajeros de autopago se situó en un 40% en 2025. Al sumar los cajeros de semi-autoservicio, donde el empleado escanea y el cliente paga, la penetración roza el 80% a nivel nacional, impulsada por la falta de personal y la preferencia de reducir el contacto tras la pandemia.
Un representante de la NPO Organización Nacional para la Prevención del Delito de Hurto (Zenkoku Manbiki Hanzai Bōshi Kikō) advirtió: «Destacan los casos donde los daños por hurto aumentaron tras la instalación de cajeros de autopago».
ESTADÍSTICAS DELICTIVAS
A mediados de junio, el gobierno de Shizuoka organized una capacitación para encargados de seguridad del sector minorista. Yukitaka Sakata, jefe de la División de Planificación de Seguridad Ciudadana de la Policía de Shizuoka, explicó: «Existen modalidades que apuntan al autoservicio escaneando productos superpuestos o cubriendo el código de barras con los dedos».
Por su parte, Yoshinori Inamoto (Inamoto Yoshinori), presidente de la Asociación del Sistema de Prevención del Hurto de Japón (Nihon Manbiki Bōshi Shisutemu Kyōkai), instó: «Existen medidas avanzadas que utilizan inteligencia artificial, pero dirigirles la palabra activamente a los clientes también resulta efectivo».
De acuerdo con la policía de Shizuoka, entre enero y mayo se registraron 1.107 casos provisionales de hurto (144 menos en comparación interanual). Durante todo el año 2025, las denuncias contabilizadas ascendieron a 2.875 casos, un alza de 206 respecto al año previo, con más de 1.600 personas procesadas, de las cuales cerca del 40% correspondieron a adultos mayores. (RI/AG/IP/)
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