El municipio de Nanmoku (Nanmoku-mura), en la prefectura de Gunma, recibirá del 25 al 30 de septiembre a una delegación oficial de Perú para poner en marcha un proyecto sin precedentes: la importación directa de mano de obra joven desde el distrito amazónico de Belén.
La iniciativa busca frenar el colapso de los servicios esenciales y evitar que Nanmoku, la localidad con la mayor tasa de envejecimiento de Japón, termine desapareciendo como municipio autónomo para ser absorbida por jurisdicciones vecinas.
RECORRIDO DE EVALUACIÓN
La comitiva peruana, conformada por cinco integrantes y encabezada por la alcaldesa de Belén, Lina Mercedes Arista López, junto a congresistas de ese país, inspeccionará directamente las instalaciones y condiciones de vida en Gunma.
El cronograma oficial contempla visitas técnicas a residencias de cuidado de ancianos (kaigo), áreas de transporte público en autobús y parques naturales administrados por el municipio.
Las autoridades peruanas también recorrerán la estación de carretera Oasis Nanmoku y diversos campos de cultivo, con el objetivo de evaluar las funciones que asumirán sus compatriotas en el terreno y comprender la dinámica del Cuerpo de Cooperación para la Revitalización Local (Chiiki Okoshi Kyoryokutai), el programa estatal que servirá de marco legal para las contrataciones.
PLAN DE SALVATAJE DEMOGRÁFICO
Nanmoku proyecta reclutar un contingente de seis a nueve jóvenes peruanos en un plazo de tres años, incorporando a dos o tres cooperadores anualmente. Para viabilizar esta contratación internacional bajo el programa Chiiki Okoshi, el ayuntamiento está en fase de coordinación con el gobierno central nipón, contando con el precedente de un ciudadano húngaro que ya fue admitido en el cuerpo de cooperación local.
Con el apoyo del presidente de Aizawa Corporation, Masao Aizawa, el alcalde de Nanmoku, Saisada Hasegawa, impulsó la iniciativa tras visitar Belén en noviembre pasado para formalizar el hermanamiento entre ambas localidades.
Allí constató el interés por laborar en Japón de una población joven de 80.000 habitantes, cuyos sueldos públicos oscilan entre los 30.000 y 50.000 yenes mensuales. «Queremos convocar a personas talentosas del pueblo de Belén. Deseamos que, incluso tras concluir su periodo de tres años en el cuerpo de cooperación, emprendan o consigan empleo dentro de la villa y se conviertan en los nuevos pilares de la comunidad», enfatizó el alcalde Hasegawa a la prensa local.
SUPERVIVENCIA Y ENVEJECIMIENTO EXTREMO
El pueblo enfrenta un estado de emergencia crítica. De acuerdo con el Registro Básico de Residentes (jumin kihon daicho), al cierre de agosto Nanmoku contaba con apenas 1.331 habitantes, de los cuales 905 superan los 65 años de edad, marcando una dramática tasa de envejecimiento del 67,99%.
Los extranjeros residentes suman solo 11 personas (un 0,8%), una cifra insignificante frente al 4,6% de media en la prefectura de Gunma.
Actualmente, el municipio apenas logra retener a cuatro cooperadores japoneses, ya que los postulantes nacionales prefieren destinos con mayor atractivo turístico e industrial.
Sin relevo generacional y con proyecciones de una paralización inminente de los servicios públicos por falta de personal, el reclutamiento internacional desde Perú se perfila como la última medida estratégica para salvar a Nanmoku de su desaparición administrativa. (RI/AG/IP/)
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