La Policía de Tailandia detuvo a 14 personas, incluidos cuatro japoneses, durante un operativo realizado el 16 de septiembre en una lujosa mansión de Bangkok sospechosa de funcionar como centro de estafas telefónicas dirigidas a víctimas en Japón.
La propiedad, ubicada en el distrito de Bang Bon, tenía una superficie utilizable superior a 2.500 metros cuadrados y un valor estimado de más de 270 millones de baht. El alquiler rondaba los 900.000 baht mensuales, unos 4 millones de yenes.
UNA LUJOSA BASE
Según las autoridades tailandesas, la mansión había sido alquilada hacía aproximadamente un año y la actividad delictiva habría comenzado unos meses atrás. Una denuncia de un residente que observó un movimiento inusual de extranjeros contribuyó a activar la investigación.
En el operativo fueron detenidos cuatro japoneses, cuatro chinos, dos ciudadanos de Myanmar, dos taiwaneses, un ciudadano tailandés y otra persona cuya nacionalidad no fue especificada en el reporte policial difundido por medios locales.
La policía encontró computadoras, tabletas, teléfonos móviles, dispositivos Wi-Fi y puestos de trabajo, además de uniformes, identificaciones y distintivos falsificados de la policía japonesa.
Los investigadores creen que los japoneses cumplían funciones de operadores telefónicos, mientras ciudadanos chinos y taiwaneses ocupaban posiciones de dirección dentro de la organización.
La Oficina de Inmigración de Tailandia señaló: «Se cree que chinos y personas procedentes de Taiwán ocupaban posiciones de liderazgo. Parece que incorporaban japoneses al grupo y les asignaban la función de llamar a Japón».
FALSOS POLICÍAS JAPONESES
Entre las evidencias había libretas de identificación policial falsificadas. Las fotografías eran diferentes, pero todas las credenciales llevaban el mismo nombre.
Las autoridades también encontraron uniformes que imitaban a los de la policía japonesa y documentos con instrucciones para realizar llamadas fraudulentas.
El grupo habría utilizado el método conocido como estafa especializada, haciéndose pasar por policías japoneses para convencer a las víctimas de que existían problemas relacionados con sus cuentas o transacciones y conseguir que transfirieran dinero.
La investigación se produce en un contexto de creciente cooperación entre Tailandia y Japón contra las redes internacionales de estafas telefónicas. En junio, la Agencia Nacional de Policía de Japón envió un agente de enlace a Bangkok para reforzar la coordinación con las autoridades del sudeste asiático.
¿POR QUÉ UNA MANSIÓN?
La elección de una residencia tan lujosa llamó especialmente la atención de los investigadores. Un funcionario policial tailandés explicó que las condiciones de trabajo en antiguos centros de estafa podían provocar que los operadores escaparan rápidamente.
Según el funcionario, esto habría favorecido la aparición de centros con mejores condiciones para retener a los trabajadores: «En los centros con un ambiente duro, los operadores eran utilizados y desechados. Como podían escapar rápidamente, probablemente están surgiendo estos buenos lugares de trabajo».
Las autoridades sospechan que un ciudadano chino considerado el principal responsable de la operación permanece oculto en Tailandia y continúan buscándolo. (RI/AG/IP/)
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