La Cámara Baja del Parlamento japonés aprobó hoy un proyecto de ley que propone reducir del 8% al 1% el impuesto al consumo de alimentos durante dos años. La iniciativa todavía debe superar el examen de la Cámara Alta para convertirse en ley.
La propuesta, respaldada por la mayoría de los partidos gobernantes, establece que la reducción comenzaría en el año fiscal 2027. Tras superar la votación en la Cámara de Representantes (Shugiin), el proyecto fue enviado a la Cámara de Consejeros (Sangiin), donde el oficialismo no cuenta con mayoría.
El principal obstáculo está precisamente en la Cámara Alta. Los partidos gobernantes necesitan cuatro escaños adicionales para alcanzar la mayoría. Incluso sumando los dos representantes del Partido Conservador de Japón (Nippon Hoshuto), que ya anunció su respaldo, todavía no alcanzarían los votos necesarios.
La comisión especial encargada de examinar la iniciativa tiene 40 integrantes. Sin contar a su presidente, 19 pertenecen al bloque gobernante y 20 a la oposición. Si los partidos opositores mantienen su rechazo conjunto, podrían conseguir que el proyecto sea rechazado en esa instancia.
LA OPOSICIÓN CUESTIONA CÓMO SE FINANCIARÁ LA MEDIDA
Todos los partidos de oposición votaron en contra del proyecto en la Cámara Baja. Sus principales críticas apuntan a que el Gobierno todavía no ha explicado cómo financiará la reducción tributaria ni ha precisado quiénes recibirán las ayudas económicas previstas.
La propuesta contempla que, durante los años fiscales 2027 y 2028, la rebaja del impuesto se complemente con pagos en función de los ingresos. Para ello, el Ejecutivo prevé destinar 600.000 millones de yenes, equivalentes a un punto porcentual del impuesto al consumo.
Una vez concluido el periodo de reducción, a partir del año fiscal 2029 comenzaría a aplicarse plenamente un nuevo sistema de apoyo económico destinado a aliviar las cargas de los trabajadores.
EL GOBIERNO CONSIDERA AMPLIAR EL NÚMERO DE BENEFICIARIOS
Ante las objeciones, la primera ministra declaró hoy, durante una sesión de la Comisión de Finanzas y Asuntos Financieros de la Cámara Baja, que los detalles se definirán durante el proceso de elaboración del presupuesto de fin de año.
Respecto a las ayudas económicas, manifestó que el Gobierno estudia llegar al menos a una proporción equivalente al 30%, en línea con los sistemas de otros países. Con esta posibilidad, el Ejecutivo buscaría ampliar la cobertura y facilitar el entendimiento con los partidos opositores.
La mandataria también señaló que el límite de ingresos anuales de 3,5 millones de yenes, considerado inicialmente como requisito para recibir las ayudas, podría revisarse al alza. Hasta ahora, el Gobierno había mencionado como referencia a personas con ingresos de entre uno y 3,5 millones de yenes.
El Ejecutivo había utilizado como referencia programas similares de otros países, donde las ayudas alcanzan aproximadamente al 30% de los trabajadores. En el caso de Japón, esa proporción equivaldría a unos 20 millones de personas, una cifra que por ahora sigue siendo orientativa. (International Press)
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