El Santuario Hakusan, en la ciudad de Hamamatsu, prefectura de Shizuoka, denunció el robo de unas 6.000 placas de cobre instaladas en el techo de su edificio principal. Las pérdidas superarían los 20 millones de yenes.
Según el santuario, las placas robadas medían aproximadamente 20 centímetros de largo por 30 centímetros de ancho y formaban parte de la cubierta del edificio. El daño fue descubierto el pasado 25 de agosto por personas relacionadas con la institución que acudieron al lugar para participar en una ceremonia.
El santuario se encuentra en una zona montañosa situada a unos 800 metros sobre el nivel del mar. Desde la comunidad más cercana se requieren aproximadamente 30 minutos en automóvil para llegar al lugar, que permanece habitualmente sin personal.
El sacerdote principal, Yosuke Sana, explicó que la escasa presencia de personas en la zona pudo haber influido en lo ocurrido. También señaló la posibilidad de que los responsables realizaran una inspección previa antes de cometer el robo.
Las autoridades creen que para transportar las placas de cobre sustraídas se utilizaron una escalera y una carretilla de una rueda pertenecientes al propio santuario. Este hecho sugiere que los responsables permanecieron durante un tiempo considerable dentro del recinto.
La investigación se desarrolla en condiciones complejas debido a las características del lugar. La cobertura de telefonía móvil es limitada, no existen cámaras de seguridad y hasta el momento tampoco se han reportado testigos que puedan aportar información sobre el caso.
El Santuario Hakusan tiene previsto celebrar un festival durante el mes de octubre. Ante la proximidad del evento, sus responsables esperan restablecer cuanto antes las condiciones del recinto para continuar con las actividades programadas. (International Press)
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