El caso del menor de once años hallado muerto en la ciudad de Nantan, en Kioto, toma un nuevo giro tras conocerse testimonios de su entorno escolar que apuntan a posibles episodios de violencia doméstica antes del crimen.
Padres de compañeros de clase relataron que el niño habría sido golpeado por su padre frente a otros estudiantes. “El niño fue visto siendo agredido. Cuando le preguntaban, respondía: ‘No preguntes sobre mi casa’”, declaró un tutor a medios locales.
Otros testimonios coinciden en que el menor acudía con frecuencia a la enfermería escolar, lo que generaba preocupación. También describieron a un niño reservado respecto a su entorno familiar, pese a mostrarse sociable con sus compañeros.
El padre, de 37 años, fue detenido por abandono de cadáver y posteriormente declaró que llevó al menor a otro punto de la ciudad donde lo estranguló y abandonó el cuerpo en una zona boscosa.
A pesar de la confesión, la policía mantiene bajo reserva información clave del caso, incluyendo detalles del hallazgo, la cronología exacta del día de la desaparición y elementos forenses relevantes.
Las autoridades confirmaron que no existían denuncias previas por maltrato, lo que ha intensificado el cuestionamiento sobre los mecanismos de detección temprana en entornos escolares y sociales.
El menor no acudió el día de su desaparición a la parada habitual del autobús escolar, lo que activó la alerta. Días después, su cuerpo fue encontrado en una zona forestal de la ciudad.
La investigación continúa para esclarecer el móvil y las circunstancias completas del crimen, mientras el caso genera conmoción y pone el foco en señales previas que podrían haber pasado desapercibidas. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








