
El precio de la gasolina regular alcanzó hoy los 210 yenes por litro en estaciones de servicio de Yamagata, reflejando un fuerte aumento impulsado por la tensión en Medio Oriente y la incertidumbre sobre el suministro mundial de petróleo.
En varios surtidores de la ciudad se observaron carteles con precios superiores a 200 yenes por litro, niveles inusuales incluso para Japón, donde el incremento del combustible se ha acelerado durante las últimas semanas.
En la prefectura de Yamagata, el precio promedio minorista de la gasolina regular era de 170,10 yenes por litro al 9 de marzo, el más alto del país, según datos del Centro de Información del Petróleo de Japón.
Sin embargo, los precios observados actualmente en la ciudad superan ampliamente ese promedio, lo que indica un aumento adicional en los últimos días.
Especialistas del Agencia de Recursos Naturales y Energía de Japón advirtieron que el precio del combustible podría seguir subiendo al menos hasta el 18 de marzo debido al encarecimiento del crudo.
El alza se produce en medio de la creciente preocupación por el suministro global de petróleo tras la escalada de tensiones con Irán.
Ante esta situación, el gobierno japonés anunció el 11 de marzo una serie de medidas de emergencia para contener el impacto del encarecimiento de los combustibles en los hogares y la actividad económica.
El plan contempla un sistema de subsidios para limitar el precio de la gasolina regular en torno a 170 yenes por litro.
En paralelo, el gobierno prevé liberar parte de las reservas estratégicas de petróleo si se produce una reducción significativa del suministro.
Según el programa, cuando el precio promedio nacional supere ese nivel, el Estado cubrirá el 100 % del incremento por encima de 170 yenes mediante subsidios a los distribuidores.
La medida, que entrará en vigor para los envíos de combustible a partir del 19 de marzo, también incluirá otros derivados del petróleo.
El apoyo se aplicará al diésel, fuel oil, queroseno y combustible de aviación, con distintos niveles de subsidio basados en el monto destinado a la gasolina.
En paralelo, el gobierno prevé liberar parte de las reservas estratégicas de petróleo si se produce una reducción significativa del suministro.
Las autoridades estiman que la llegada a Japón de petroleros que cruzaron el Estrecho de Ormuz a finales de febrero podría verse afectada alrededor del 20 de marzo, lo que aumentaría el riesgo de escasez temporal.
Como primera respuesta, se utilizarán reservas privadas equivalentes a 15 días de consumo para amortiguar el impacto en el mercado.
Si la situación se prolonga, el gobierno contempla liberar hasta un mes de reservas nacionales para estabilizar el suministro.
De acuerdo con datos oficiales, Japón cuenta con más de 250 días de reservas de petróleo, incluyendo inventarios estatales, privados y reservas conjuntas con países productores como los Emiratos Árabes Unidos. (RI/AG/IP/)
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