El Gobierno japonés iniciará en abril un aumento fiscal para financiar el refuerzo de su capacidad defensiva; la recaudación adicional estimada asciende a 1.337 billones de yenes anuales, equivalentes a unos 8.900 millones de dólares.
El incremento se aplicará sobre tres tributos: tabaco, impuesto corporativo e impuesto sobre la renta. El objetivo es asegurar más de 1 billón de yenes por año en 2027, en línea con el plan aprobado a finales de 2022.
El impuesto al tabaco aportará 212.000 millones de yenes anuales (aproximadamente 1.400 millones de dólares); en abril y octubre se elevará la carga sobre productos de tabaco calentado (Kanetsushiki tabako), que usa batería.
MORRIS SUBIRÁ PRECIOS EN 50 MARCAS
Actualmente, estos productos soportan entre siete y nueve décimas partes de la carga aplicada a cigarrillos tradicionales; el Gobierno modificará la fórmula para eliminar esa diferencia y equiparar progresivamente su tributación.
Desde el 1 de abril, la filial japonesa de Philip Morris International aumentará el precio de 50 marcas; la serie “Terea” subirá 40 yenes hasta 620, y la serie “MIX” aumentará 50 yenes hasta 560.
Japan Tobacco (JT) incrementará 37 marcas entre 20 y 30 yenes; la filial japonesa de British American Tobacco no anunció subidas en abril, y las compañías no han precisado cómo responderán al ajuste de octubre.
A partir de abril de 2027, el impuesto total al tabaco, tanto en cigarrillos tradicionales como en productos calentados, se elevará en tres etapas cada dos años; cada aumento será de 0.5 yenes por cigarrillo.
DETALLES DEL TRIBUTO PARA EMPRESAS
El impuesto corporativo generará 869.000 millones de yenes anuales (unos 5.800 millones de dólares); se añadirá 4% sobre el monto que exceda 5 millones de yenes en cada ejercicio fiscal iniciado desde el 1 de abril de 2026.
Las empresas con pérdidas o beneficios reducidos quedarán prácticamente exentas del recargo; la carga recaerá principalmente en grandes corporaciones, según las estimaciones oficiales.
El nuevo recargo al impuesto sobre la renta aportará 256.000 millones de yenes anuales (cerca de 1.700 millones de dólares); equivaldrá a 1% del impuesto calculado y entrará en vigor en enero de 2027.
Simultáneamente, el gravamen especial para la reconstrucción tras el Gran Terremoto del Este de Japón se reducirá de 2,1% a 1,1%, pero su vigencia se ampliará hasta 2047, lo que implicará mayor carga acumulada.
En paralelo, el Ejecutivo prevé revisar en 2026 los tres documentos clave de seguridad nacional; cualquier ampliación adicional del gasto en defensa obligaría a debatir nuevas fuentes de financiamiento. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.










