
La policía británica arrestó este 19 de febrero al expríncipe Andrés por presunta conducta impropia en su cargo. El hermano del rey Carlos fue detenido de madrugada en su residencia de Sandringham, en Norfolk.
Las autoridades sospechan que filtró secretos oficiales entre 2010 y 2011 al difunto magnate Jeffrey Epstein, conocido por liderar una oscura y gigantesca red internacional enfocada en la trata de menores y la explotación sexual sistemática.
Además del operativo principal, los agentes ejecutan registros exhaustivos en diversas propiedades. Estas búsquedas incluyen la mansión de Berkshire, en Windsor, lugar donde el aristócrata residió hasta principios de este tenso mes.
El palacio reaccionó rápidamente ante el histórico arresto. Mediante un comunicado oficial, el rey Carlos expresó que se enteró de la noticia «con profunda preocupación», asegurando total colaboración con las investigaciones en curso.
Este escándalo hunde aún más la imagen del acusado. En octubre pasado, perdió definitivamente sus títulos reales tras enfrentar severas acusaciones de abuso sexual de menores, vinculadas directamente a la red del oscuro financista.
La policía también indaga si trasladaron mujeres al territorio británico para mantener relaciones con él. El imputado rechaza enfáticamente los cargos y niega haber presenciado las aberrantes actividades criminales de su antiguo amigo.
El ex «favorito de la reina Isabel II» se ha convertido en la mayor mancha en la historia de la familia real y se ha señalado que su caída podría deberse a un sentido distorsionado del privilegio derivado de la sobreprotección durante su infancia. (RI/AG/IP/)
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