
La policía de la prefectura de Shiga arrestó hoy a Mohamed Hamoud, un ciudadano sirio de 22 años. El desempleado, residente en Ogaki, es sospechoso de abandonar el cadáver de una mujer de 64 años en un bosque aislado.
La víctima, Mayumi Kiriyama, fue hallada muerta en abril del año pasado en la ciudad de Maibara. Su cuerpo yacía boca abajo, oculto bajo un futón, en una zona boscosa muy cerca del límite con la prefectura de Gifu.
Las autoridades analizaron meticulosamente las grabaciones de las cámaras de seguridad, logrando finalmente vincular al sospechoso con la escena del crimen para detenerlo hoy.
La autopsia reveló que Kiriyama murió por asfixia debido a una fuerte presión en el cuello. Era empleada de una guardería, desapareció a mediados de marzo tras salir de su trabajo y visitar una clínica dental local.
El sitio del macabro hallazgo está situado a once kilómetros de la residencia de la víctima en Tarui. Debido a la distancia, la policía determinó desde el inicio que el crimen implicó el uso de un vehículo para el traslado.
Las autoridades no han revelado si Hamoud admite o niega los cargos presentados actualmente. Sin embargo, los investigadores creen firmemente que el joven conoce las circunstancias de la muerte y profundizarán el interrogatorio sobre su posible autoría del asesinato. (RI/AG/IP/)
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