
Toyota Motor anunció que en 2028 comenzará a comercializar coches con conducción autónoma basada en inteligencia artificial (AI), mediante un sistema híbrido que combinará aprendizaje de extremo a extremo y reglas de conducción previamente establecidas.
La compañía japonesa explicó que la tecnología permitirá a la AI reconocer el entorno, tomar decisiones de conducción y controlar el vehículo hasta llegar al destino.
Toyota prevé incorporar inicialmente esta tecnología en vehículos de producción masiva, con vistas a su adopción generalizada. A partir de 2030 ampliará progresivamente los modelos equipados con el sistema.
AI AL VOLANTE
La tecnología denominada end-to-end (E2E) permite que la inteligencia artificial procese directamente la información del entorno para determinar las decisiones y operaciones necesarias durante la conducción.
Tesla y varios fabricantes emergentes de China ya están avanzados en la utilización de esta tecnología para la conducción autónoma.
En Japón, Nissan Motor prevé incorporar sistemas E2E en vehículos que lanzará durante el año fiscal 2027, mientras Honda tiene previsto introducir modelos con esta tecnología en 2028.
Toyota utilizará esta conducción autónoma como un sistema de asistencia denominado nivel 2++, capaz de ayudar al conductor tanto en autopistas como en carreteras convencionales durante el desplazamiento hasta el destino.
La tecnología busca reducir la carga de trabajo del conductor y contribuir a prevenir accidentes de tráfico.
SISTEMA HÍBRIDO
Toyota mantiene colaboraciones con empresas especializadas externas, entre ellas la estadounidense Waymo, pero pretende desarrollar básicamente con tecnología propia su sistema de conducción autónoma basada en AI.
La principal característica será combinar la tecnología E2E con un mecanismo de seguridad basado en reglas (rule-based).
Este sistema establece previamente cómo debe comportarse el vehículo de acuerdo con las normas de tráfico y actuará como respaldo si la AI toma una decisión o ejecuta una maniobra no prevista.
Toyota pretende así combinar la capacidad de aprendizaje y adaptación de la AI con reglas de seguridad previamente definidas, diferenciándose de otros vehículos autónomos basados exclusivamente en E2E.
La empresa también contempla una aplicación específica para el transporte regional.
Antes de 2030 desarrollará vehículos lanzadera comerciales capaces de realizar una conducción completamente autónoma en determinadas condiciones, correspondiente al nivel 4. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








