La policía de la prefectura de Aichi remitió a la fiscalía a un trabajador a tiempo parcial de 24 años, domiciliado en el distrito de Minato, Nagoya, por sospechas de obstrucción fraudulenta de labores policiales. El individuo fingió haber sido acuchillado en la vía pública para inducir a un transeúnte a llamar al número de emergencias 110.
Al revelar el móvil de su conducta autodestructiva, el acusado confesó a las autoridades: «Reprobé el examen de la licencia de conducir en repetidas ocasiones y caí en la desesperación».
De acuerdo con el expediente, el suceso ocurrió el 6 de julio en una acera de la ciudad de Nagakute. En el lugar, el sospechoso engañó a un peatón para que alertara a la policía tras asegurarle: «Un hombre me apuñaló de repente y me robó dinero». La falsa alarma motivó el despliegue inmediato de unos 80 agentes en labores de rastrillaje y búsqueda en los alrededores, entorpeciendo las operaciones del cuerpo policial.
AUTOLESIÓN Y CONFESIÓN
Las pesquisas de la comisaría de Aichi corroboraron que el propio sujeto se infligió una herida leve en el costado con un cuchillo de cocina. Acorralado por la envergadura de la intervención oficial desatada por su mentira, el imputado admitió durante el interrogatorio: «El asunto se hizo tan grande que ya no pude decir que era mentira». (RI/AG/IP/)
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