El pleno de la Cámara de Consejeros aprobó hoy una reforma a la Ley de Derechos de Autor que permitirá a cantantes, intérpretes y empresas discográficas cobrar regalías por la música ambiental (BGM) reproducida en establecimientos comerciales tanto en Japón como en el extranjero.
La nueva normativa, que entrará en vigor en un plazo máximo de tres años tras su promulgación, busca alinear al país con las prácticas internacionales y garantizar una nueva fuente de ingresos para los artistas locales. Hasta ahora, este tipo de remuneración se distribuía exclusivamente entre los autores y compositores de las obras excluyendo a los cantantes y a las discográficas.
ESTÁNDARES INTERNACIONALES
La implementación de este derecho, denominado formalmente «derecho de interpretación y comunicación de grabaciones» (rekodo enso dentatsuken), se fundamenta en que ya ha sido adoptado en 142 países y regiones del mundo.
Al equiparar su marco legal con el de las potencias internacionales, Japón pretende salvaguardar el rendimiento económico de sus artistas y potenciar su expansión en los mercados extranjeros.
Bajo el sistema anterior, cuando una canción japonesa se reproducía en un local comercial fuera de sus fronteras, ni los intérpretes ni las disqueras podían percibir las regalías correspondientes debido a la falta de reciprocidad legal.
Con la reforma, la recaudación y distribución de estos fondos quedará centralizada en una entidad especializada que será designada próximamente por el comisionado de la Agencia de Asuntos Culturales (bunkacho chokan).
IMPACTO ECONÓMICO
La aplicación de la reforma legal significará una carga financiera inédita para las cafeterías, tiendas y demás establecimientos comerciales que utilicen música para ambientar sus espacios.
Los montos específicos de las tarifas que se pagarán a los cantantes, así como los mecanismos oficiales de recaudación, serán evaluados y definidos antes de que se cumpla el plazo de entrada en vigor de la ley.
Para contextualizar el impacto, el sistema vigente que beneficia a letristas y compositores establece una tarifa aproximada de 6.000 yenes anuales para aquellos locales cuya superficie comercial no supere los 500 metros cuadrados.
Ante el venidero incremento de costes para los empresarios, la Comisión de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de la Cámara de Consejeros emitió una resolución adjunta en la que solicita al Gobierno la aplicación de medidas de alivio para los sectores más vulnerables. Dichas disposiciones de mitigación deberán contemplar:
– La exención total del pago para pequeños comercios y establecimientos de escala reducida.
– La reducción de las tarifas para organizaciones de carácter cultural, artístico o deportivo.
– La introducción gradual y por etapas del nuevo esquema de cobros para evitar un impacto financiero abrupto en la economía comercial. (RI/AG/IP/)
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