
La inflación que golpea a Japón exige medidas urgentes para proteger la economía familiar. Con el fin de los subsidios gubernamentales a la electricidad y el gas a partir de este mes de abril, los hogares se enfrentan a un inevitable aumento en sus facturas de servicios básicos.
Sin embargo, no se necesitan recortes drásticos. La asesora de consumo Yuki Wada señala que los pequeños ajustes cotidianos son la clave para mejorar significativamente el presupuesto sin perder calidad de vida.
Según datos de Tokyo Electric Power Company (TEPCO), el fin de las ayudas oficiales supondrá un aumento mensual promedio de 406 yenes en la tarifa de luz y unos 240 yenes adicionales en el servicio de gas para un hogar estándar.
El primer paso para contrarrestar esta subida es revisar el amperaje contratado. Si los hijos ya se independizaron y solo vive la pareja, bajar el contrato de 50A a 30A permite ahorrar 623 yenes al mes, lo que se traduce en unos 7.500 yenes anuales.
EL PROBLEMA DEL AIRE ACONDICIONADO 2027
Otro punto crucial es adelantarse al endurecimiento de las normas de eficiencia energética para los aires acondicionados previsto para el año 2027. Se espera que la demanda de equipos de alto rendimiento aumente, elevando irremediablemente sus precios. Reemplazar ahora un aparato viejo no solo evitará este sobrecosto futuro, sino que reducirá el consumo eléctrico de forma inmediata.
Además, modificar la temperatura del aire acondicionado en solo 1 grado supone un ahorro del 10 por ciento en la energía consumida. La experta recomienda utilizar cortinas tradicionales japonesas como yoshizu o sudare en las ventanas para bloquear la luz solar desde la primavera hasta el verano, lo que permite configurar el equipo a una temperatura menos exigente.
REDUCIR EL USO DE AGUA CALIENTE
En cuanto al gasto de gas, el objetivo principal es el calentador de agua. Reducir en un solo minuto el uso de la ducha o el agua caliente en la cocina ahorra 2.070 yenes anuales en gas. Si a esto se suma el ahorro de agua corriente, el beneficio llega a 3.200 yenes anuales por persona.
Si una pareja aplica esta regla de un minuto menos, recortarán 6.400 yenes al año.
Asimismo, disminuir el volumen de agua al preparar la bañera (ofuro) pasando de 200 litros a 180 litros genera un ahorro combinado de gas y agua de 5.350 yenes al año.
La suma de todos estos sencillos hábitos cotidianos, liderados por el cambio de amperaje, permite a una familia ahorrar aproximadamente 20.000 yenes anuales en total, un alivio económico vital frente a la incesante alza del costo de vida en el archipiélago.
CÓMO CAMBIAR EL AMPERAJE DE CASA
1. Revisa tu amperaje actual
Antes de llamar, confirma cuántos amperios tienes contratados. Puedes verlo fácilmente de dos formas:
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En tu factura de luz: Suele venir indicado en la sección de detalles del contrato (por ejemplo, «ご契約アンペア 50A»).
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En el tablero de luz (Breaker): En Japón, los interruptores principales suelen tener colores y números grandes que indican el amperaje (rojo para 10A, verde para 30A, gris para 40A, marrón para 50A, etc.).
2. Contacta a tu empresa eléctrica
Puedes solicitar el cambio de dos maneras:
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Por Internet: La mayoría de las empresas (como TEPCO, KEPCO, etc.) tienen un formulario en su página web o en su aplicación móvil donde puedes solicitar el cambio de amperaje (アンペア変更 – Anpea henkou).
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Por teléfono: Llamando al centro de atención al cliente que aparece en tu recibo.
3. ¿Cómo se hace el cambio físico?
Depende del tipo de medidor que tengas instalado en casa:
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Si tienes un medidor inteligente (Smart Meter): ¡Es facilísimo! La compañía hace el cambio de forma remota a través de su sistema. No tienen que enviar a ningún técnico a tu casa y el cambio se aplica casi de inmediato o en la fecha acordada.
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Si tienes un medidor tradicional: La compañía enviará a un técnico para cambiar el interruptor principal (el breaker) de tu tablero por uno de menor capacidad. El proceso dura unos 10 a 15 minutos, es gratis, pero habrá un breve corte de luz mientras hacen el cambio.
Un detalle importante a considerar: Por regla general en Japón, una vez que cambias tu contrato de amperaje, las compañías te exigen mantener ese nuevo contrato por al menos un año. Es decir, no puedes bajarlo en primavera para ahorrar y volver a subirlo en invierno porque hace frío. Por eso es vital asegurarte de que la nueva capacidad sea suficiente para tu hogar. (RI/AG/International Press)
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