El Tribunal de Distrito de Tokio condenó a cadena perpetua a Toshiya Fujita, de 41 años, identificado como uno de los cabecillas del grupo que se hacía llamar “Luffy”. La sentencia coincidió plenamente con la pena solicitada por la fiscalía.
Fujita fue declarado culpable de participar como instigador en siete robos, incluido el asalto en Komae, Tokio, donde una mujer de 90 años murió tras ser golpeada con una barreta. Enfrentó cargos de robo con resultado de muerte y hurto.
Durante el proceso, el acusado negó haber ordenado agresiones físicas y rechazó parte de los cargos. Sin embargo, Rikuto Nagata, ya condenado a cadena perpetua como autor material en el caso de Komae, declaró que cometió el crimen mientras hablaba por teléfono con Fujita.
La fiscalía sostuvo que Fujita intervino desde la etapa de planificación y actuó como cerebro que daba instrucciones directas. La defensa alegó que fue forzado a colaborar desde el centro de detención de Bicutan, en Filipinas, y pidió una pena temporal.
En su declaración final, Fujita expresó “arrepentimiento y remordimiento” por los hechos y pidió disculpas. También instó a quienes consideren involucrarse en el llamado yami baito, o “trabajos ilegales”, a desistir antes de arruinar sus vidas. (RI/AG/IP/)
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