El próximo abril comenzará el nuevo Sistema de Apoyo para Niños y Crianza (Kodomo Kosodate Shienkin Seido), una medida apodada popularmente como «impuesto a la soltería». Esta reforma busca recaudar fondos mediante recargos en las primas de los seguros médicos nacionales.
Muchos ciudadanos solteros temen pagar cuotas más altas que quienes tienen familia, pero la realidad técnica es distinta. El monto a pagar no depende del estado civil, sino del tipo de seguro de salud y del nivel de ingresos brutos.
Para los empleados bajo el seguro para dependientes (Hiyousha Hoken), la deducción comenzará en el salario de mayo de 2026. Según la Agencia de la Infancia y Familia (Kodomo Kateicho), el aporte promedio mensual estimado será de unos 550 yenes.
La disparidad en los montos surge principalmente por el salario anual. Un trabajador que gana 6 millones de yenes pagará 575 yenes, mientras que alguien con 8 millones de yenes verá un descuento mensual de 767 yenes en su nómina salarial.
Por otro lado, el Seguro Nacional de Salud (Kokumin Kenko Hoken) calculará el monto por hogar, promediando unos 300 yenes. Es el nivel de ingresos, y no la ausencia de hijos, lo que determina si alguien paga más o menos.
Esta medida ha generado un intenso debate sobre la equidad fiscal en una sociedad envejecida. Aunque no es un impuesto exclusivo para solteros, la percepción de una carga desigual persiste entre quienes no reciben los beneficios directos de estas ayudas. (RI/AG/International Press)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.










