Los nuevos embajadores en Japón volvieron hoy a subir a los carruajes tirados por caballos para asistir a la presentación de sus credenciales ante el emperador Naruhito, tradición que había sido suspendida durante tres años debido a la pandemia de coronavirus.
El primer jefe de misión en utilizar el carruaje Imperial fue el Embajador de Fiji quien a las 10.00 horas hizo un viaje de aproximadamente 1,5 kilómetros entre la estación de Tokio y el Palacio Imperial a bordo de un carruaje de madera lacada y decorado con los sellos del crisantemo.
La práctica se detuvo por la pandemia y los automóviles reemplazaron a los carruajes desde marzo de 2020 para evitar atraer multitudes.
Hoy se hubo mucho público apostado a los lados de algunos tramos del recorrido para ver el paso de los caballos y cocheros que llevaban sombreros con plumas y uniformes adornados con cordones dorados.
Después de Fiji siguió el embajador de Pakistán. (RI/AG/)