Japón prepara un coche volador para la inauguración de Tokio 2020

Podría ser utilizado para llevar pacientes en caso de emergencia

Auto volador

Automóviles voladores. ¿Ciencia ficción? No durante mucho tiempo más. Un grupo de ingenieros respaldado por los grandes fabricantes de automóviles ha asumido el reto de crear un coche volador asequible, con el objetivo de hacer una gran entrada en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020, revela el diario Nikkei.

Cartivator, un equipo dirigido por el ingeniero Tsubasa Nakamura, está trabajando en el desarrollo de SkyDrive, un coche volador para uso personal.

Qué mejor escenario que la inauguración de Tokio 2020 para mostrar al mundo el nuevo vehículo.

Ha habido numerosos intentos de hacer coches voladores en el pasado, sobre todo en Europa y los EE.UU. Sin embargo, pocos han podido pasar de la fase inicial de desarrollo; el tamaño y la maniobrabilidad han sido los principales escollos. Los costes también han sido obstáculos para materializar los autos voladores: 20 millones de yenes-30 millones de yenes (162.000-243.000 dólares).

Por el contrario, el SkyDrive costará alrededor de 5 millones yen (40.600 dólares). El objetivo de sus artífices es crear un vehículo mucho más asequible.

Nakamura afirma que “será el primer coche volador del mundo que podrá correr en la vía pública y, además, tecnológicamente capaz de despegar y aterrizar”.

El SkyDrive tendrá tres ruedas con hélices montadas en sus cuatro esquinas. Parecerá un dron equipado con ruedas y una cabina.

Foto: cartivator
Foto: cartivator

El vehículo funcionará con una sola batería de iones de litio, y cada una de las hélices estará propulsada por un motor individual. Está previsto que el coche vuele a una altura de 10-20 metros. Además, no solo podrá despegar y aterrizar verticalmente, sino también despegar como un avión.

¿A qué velocidad está previsto que se desplace? Entre 100 y 150 kilómetros por hora.

El equipo también apunta a que el coche pueda conducirse sin timón, desplazándose de acuerdo con el movimiento corporal del piloto.

El SkyDrive podría comenzar a utilizarse como un vehículo de emergencia. Por ejemplo, si hay demasiado tráfico, el coche alzaría vuelo para llevar a un paciente a un hospital.

Nakamura cree que el auto, debido a los diversos usos que tendría, podría modificar completamente el diseño de las ciudades.

Otros de los objetivos del SkyDrive es “crear un vehículo de ensueño que atraiga a los jóvenes”.

Nakamura, de 31 años, egresado de la Universidad de Keio e ingeniero de un importante fabricante de automóviles, declara a Nikkei que los carros ya no atraen tanto a los jóvenes.

Tres tecnologías existentes inspiran al vehículo en desarrollo: autos eléctricos unipersonales, drones y el Segway, un vehículo eléctrico de dos ruedas que es controlado por el conductor a través del movimiento de su cuerpo.

Hay cosas sobre al funcionamiento del coche que aún tienen que superarse. Por ejemplo, su rendimiento cuando sopla el viento o el mantenimiento de su equilibrio.

El diseño incluye múltiples sensores para detectar la inclinación y el movimiento para que el vehículo pueda determinar al instante su posición en el aire. Si detecta una postura inestable, la velocidad de rotación de las hélices se ajusta en milésimas de segundo para que retorne a una posición estable.

La seguridad, obviamente, es vital. El coche debe ser capaz de permanecer en el aire incluso si una de sus hélices sufre un pequeño choque, motivo por el cual se estudia la posibilidad de incluir hélices de reserva. También se estudia colocar una bolsa de aire debajo del chasis para absorber el impacto en caso de un accidente.

El peso también es importante. El vehículo debe ser ligero. Nakamura dice que el SkyDrive debe pesar como máximo una décima parte de un automóvil normal. La carrocería será hecha de fibra de carbono reforzada con plástico, un material mucho más ligero que el acero.

Cartivator fue puesto en marcha en 2012 y cuenta con la asistencia tecnológica de la Universidad de Tokushima y la Universidad de Nagoya, entre otras instituciones.

Tokio 2020 está a menos de cinco años. Nakamura y su equipo apresuran el paso. El reto es gigantesco. (International Press)



Publicidad

LECTOR

Deja tu comentario