
La selección de España, vigente campeona de la Eurocopa y máxima favorita para conquistar la Copa Mundial de la FIFA 2026, protagonizó la primera gran sorpresa del torneo al sellar hoy un inesperado empate 0-0 ante la debutante Cabo Verde en el Atlanta Stadium, en la jornada inaugural del Grupo H.
A pesar de presentarse en la cita internacional con una impresionante racha de 31 compromisos oficiales sin conocer la derrota, el combinado español fue incapaz de batir la férrea resistencia del conjunto africano. Este compromiso significó, además, el primer empate sin anotaciones en los 13 partidos disputados en lo que va de la competencia mundialista.
AUSENCIA DE ESTRELLAS
El seleccionador español, Luis de la Fuente, optó por la cautela y dejó en el banquillo de suplentes a sus dos extremos estelares, Lamine Yamal y Nico Williams, quienes se recuperaban de molestias físicas recientes.
España saltó al terreno de juego con un esquema táctico 4-3-3 integrado por Unai Simón bajo los tres palos; Llorente, Cubarsí, Laporte y Cucurella en la línea defensiva; Fabián, Rodri y Pedri en el centro del campo; dejando en el tridente de ataque a Ferran Torres, Mikel Oyarzabal y Gavi.
Durante la primera mitad, el conjunto ibérico controló la posesión del balón de manera absoluta en territorio rival. Sin embargo, la falta de desborde por los costados debido a la ausencia de sus atacantes titulares facilitó la labor de la zaga caboverdiana, que se replegó con éxito.
La opción más clara para el campeón europeo llegó en el minuto 39, cuando Rodri filtró un pase elevado hacia Marc Cucurella —reciente fichaje del Real Madrid—, quien asistió de cabeza para que Ferran Torres rematara con la pierna derecha directamente al travesaño.
España continuó presionando antes del descanso: a los 45 minutos, un disparo raso de Ferran fue contenido por el guardameta Vozinha, y en el tiempo añadido (45+2′), el arquero africano volvió a lucirse al desviar un potente cabezazo de Laporte tras un tiro de esquina cobrado por Pedri.
LA RESISTENCIA AFRICANA
La tónica del encuentro no varió en el complemento, mostrando a una España volcada al ataque pero carente de ideas para romper el muro defensivo. Ante la desesperación, De la Fuente realizó sus primeras modificaciones en el minuto 70, ordenando el ingreso de Mikel Merino y de la joven figura de 18 años, Lamine Yamal, en sustitución de Fabián y Gavi.
La entrada de Yamal desató la euforia de los aficionados españoles en las gradas, y el delantero respondió de inmediato generando desequilibrio por la banda derecha y habilitando a Merino para un remate peligroso.
En un intento desesperado por conseguir la victoria, el estratega ibérico sumó al ataque a Dani Olmo en el minuto 81 por Ferran, y finalmente a Nico Williams en el minuto 87 en reemplazo de Rodri.
Con sus dos extremos habituales en la cancha, España tejió su última gran oportunidad en el minuto 88: Yamal filtró un pase preciso con la parte externa del botín hacia Dani Olmo, quien envió un centro raso que Oyarzabal conectó desviado por milímetros. Tras 27 remates totales de la escuadra española, el pitazo final decretó la paridad definitiva.
UN IMPACTO HISTÓRICO
El desenlace del encuentro representa realidades diametralmente opuestas para ambas naciones. Para España, un gigante del fútbol mundial con una población de 50 millones de habitantes, este único punto enciende las alarmas en la fase de grupos y condiciona su camino hacia la clasificación.
Por el contrario, para la modesta delegación de Cabo Verde, un pequeño país insular de apenas 600.000 habitantes que disputa la primera Copa del Mundo de su historia, el resultado constituye una hazaña histórica que será recordada de forma permanente en las páginas del balompié internacional. (RI/AG/IP/)
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