El yen extendió su caída por sexta jornada consecutiva en el mercado de Nueva York. La moneda cerró en 157,15-25 yenes por dólar, perdiendo 15 centavos respecto al cierre anterior. El auge bursátil en Estados Unidos ha lastrado al yen, considerado tradicionalmente un refugio seguro.
Sin embargo, los inversores evitaron apuestas agresivas ante la inminencia electoral en Japón. Las elecciones a la Cámara de Representantes se celebran este domingo, generando cautela en el mercado. Esta expectativa política frenó una depreciación mayor, manteniendo firme el soporte de la divisa.
Wall Street vivió una sesión histórica con el Promedio Industrial Dow Jones superando los 50.000 puntos. El índice se disparó 1.206 dólares al cierre, rompiendo esa barrera psicológica por primera vez. Las compras de oportunidad en semiconductores impulsaron el mercado tras las ventas recientes de software.
El optimismo regresó a los parqués, aliviando la aversión al riesgo de los grandes inversores. Este cambio de psicología favoreció la venta de yenes para buscar activos de mayor rendimiento. El mercado recuperó confianza, alejándose de la seguridad que ofrece la moneda nipona.
Durante la sesión, la divisa japonesa osciló entre un mínimo de 157,27 y un máximo de 156,79. Frente al euro, el yen también retrocedió, cerrando en 185,75-85 unidades por moneda europea. El euro se vio beneficiado por el renovado apetito de riesgo global, subiendo 75 centavos. (RI/AG/IP/)
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