

El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, confirmó que la administración del presidente Donald Trump está intensificando el apoyo militar a Ucrania, incluyendo la provisión de capacidades para llevar a cabo “golpes más profundos” en territorio ruso, algo que, según él, no se permitió bajo el mandato de Joe Biden.
En entrevista con Fox News, Whitaker explicó que un nuevo paquete de armamento, valorado en casi mil millones de dólares, ya se encuentra en camino hacia Ucrania. Además, Washington mantiene un flujo mensual de asistencia militar por un monto similar, financiado en gran parte con el respaldo de los aliados de la OTAN.
PRESIÓN MILITAR Y NEGOCIACIÓN
El diplomático subrayó que Trump busca reforzar la capacidad de defensa de Kiev, pero también crear condiciones para futuras ofensivas. En paralelo, aseguró, el presidente estadounidense mantiene negociaciones discretas con el Kremlin mientras incrementa las sanciones económicas contra Moscú.
“Trump sabe qué cartas aún puede jugar, pero también entiende que debe mantener a Vladímir Putin y a Volodímir Zelenski en la mesa de negociaciones. ¿Habrá resultados inmediatos? Probablemente no, pero el proceso avanza y eso ya es positivo”, señaló Whitaker.
ATAQUE UCRANIANO A REFINERÍAS RUSAS
En la madrugada de hoy, drones ucranianos alcanzaron las refinerías Krasnodar (en la región homónima) y Syzran (en Samara), instalaciones clave para el suministro de combustible de las fuerzas armadas rusas.
Según el Estado Mayor ucraniano, la refinería de Krasnodar produce tres millones de toneladas anuales de gasolina, diésel y combustible para aviación, mientras que Syzran —ya atacada en ocasiones anteriores— procesa hasta 8,5 millones de toneladas al año, incluyendo queroseno, fueloil y betún.
Kiev enmarcó estas operaciones dentro de una estrategia destinada a reducir la capacidad ofensiva rusa y complicar la logística de abastecimiento militar.
NUEVAS VENTAS DE ARMAS Y TECNOLOGÍA
El Departamento de Estado de EEUU también aprobó la venta a Ucrania de equipamiento y servicios para mantener operativa la defensa antiaérea Patriot, junto con tecnología de comunicación satelital Starlink, en un acuerdo valorado en 329 millones de dólares.
De ese total, unos 179,1 millones se destinarán a sistemas Patriot: repuestos clasificados y no clasificados, actualizaciones de software, equipos de prueba, asistencia técnica, reparaciones, formación y apoyo logístico. Los principales contratistas serán RTX Corporation y Lockheed Martin. Se espera que una veintena de especialistas —cinco representantes del gobierno estadounidense y quince de las empresas contratistas— se desplieguen en Europa para apoyar la implementación y capacitación.
En paralelo, la venta de equipos y servicios Starlink, por 150 millones de dólares, tendrá como contratista principal a Starlink Services.
A este paquete se suma la aprobación, días antes, de la venta de 3.350 misiles de crucero de largo alcance ERAM, valorados en 825 millones de dólares, lo que refuerza significativamente las capacidades aéreas ucranianas.
UNA POLÍTICA DISTINTA A LA DE BAIDEN
Whitaker recalcó que esta estrategia de Trump se diferencia de la de su predecesor: “No es la guerra de Donald Trump, pero quiere detener los asesinatos y los ataques contra las ciudades ucranianas”.
El giro en el suministro militar y tecnológico abre una nueva fase en la guerra, en la que Ucrania no solo refuerza su defensa, sino que obtiene herramientas para impactar más a fondo en la infraestructura militar rusa. (RI/AG/IP/)
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