
En una emotiva ceremonia celebrada hoy 6 de agosto en el Parque Conmemorativo de la Paz, Hiroshima conmemoró el 80º aniversario del bombardeo atómico lanzado por Estados Unidos en 1945, que dejó más de 140.000 muertos. La jornada estuvo marcada por un firme llamado a transformar el anhelo de abolición nuclear en un consenso global de la sociedad civil.
El alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, expresó su profunda preocupación por el acelerado rearme militar que se observa en distintos países del mundo, así como por el creciente respaldo a la posesión de armas nucleares. En su Declaración de Paz, advirtió que “debemos convertir el deseo de abolición de las armas nucleares en una voluntad común de toda la sociedad civil”.
Con los ojos del mundo puestos en los conflictos bélicos activos y la creciente polarización entre Estados, Matsui criticó indirectamente posturas como el «America First» del presidente estadounidense Donald Trump. Subrayó: “Las naciones no deben concentrarse solo en sus propios intereses, ignorando a los demás”. Además, sostuvo que “son precisamente los países que apuestan por el fortalecimiento militar, incluidos los arsenales nucleares, quienes deben asumir la responsabilidad de iniciar un debate constructivo para dejar de depender de estas armas”.
LLAMADO A LOS LÍDERES MUNDIALES
El alcalde invitó a los líderes mundiales a visitar Hiroshima y conocer de primera mano el sufrimiento causado por la bomba atómica, como un paso necesario para alcanzar una verdadera conciencia sobre la amenaza nuclear.
En el plano nacional, Matsui pidió al gobierno japonés que participe como observador en la primera conferencia de revisión del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), prevista para el próximo año. También urgió a fortalecer el apoyo a los hibakusha, los sobrevivientes de la bomba atómica, cuya edad promedio ya supera los 86 años.
Por su parte, el primer ministro Shigeru Ishiba reafirmó en su discurso el compromiso de Japón con los tres principios antinucleares: no poseer, no fabricar ni permitir armas nucleares en su territorio. Señaló que “liderar los esfuerzos internacionales por un mundo sin armas nucleares es la misión de nuestro país, como única nación que ha sufrido bombardeos atómicos en la guerra”. Sin embargo, evitó nuevamente mencionar el TPAN, lo que ha generado críticas por su falta de adhesión explícita al tratado.
MENSAJE DE LA ONU
El secretario general de la ONU, António Guterres, envió un mensaje en el que instó a la comunidad internacional a aprender de la resiliencia de Hiroshima y del testimonio de los hibakusha. “Para eliminar la amenaza nuclear, debemos eliminar las armas nucleares”, señaló. El mensaje fue leído por la alta representante para Asuntos de Desarme, Izumi Nakamitsu.
Durante la ceremonia, el alcalde Matsui y representantes de los familiares de las víctimas depositaron en la cripta del cenotafio los nombres de 4,940 personas fallecidas en el último año a causa de las secuelas de la bomba. Con esta adición, el número total de personas registradas en el libro conmemorativo asciende a 349,246.
La ceremonia se realizó bajo un cielo nublado, en medio del silencio de miles de asistentes, entre ellos hibakusha, autoridades, niños y delegaciones extranjeras. Hiroshima no olvida. Y desde su historia, lanza cada año un grito de advertencia al mundo: la humanidad no puede repetir el error de la bomba atómica. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.