Las autoridades japonesas detuvieron y extraditaron a Alemania a un ciudadano ruso sospechoso de liderar el grupo de ransomware «Qilin», responsable de ataques a empresas a nivel mundial.
La captura se concretó tras el ingreso del individuo a territorio nipón, marcando un hito en la cooperación judicial internacional.
EXTRADICIÓN Y COOPERACIÓN POLICIAL
La Agencia Nacional de Policía (Keisatsucho) informó que las autoridades alemanas, quienes investigaban a esta red de extorsión digital, destacaron públicamente la contribución japonesa.
Al detectar su llegada a Japón con una orden de captura alemana vigente, la División Especial de Investigación Cibernética de Kanto y otras prefecturas intervinieron de inmediato.
En coordinación con el Ministerio de Justicia y la Fiscalía Superior de Tokio, los agentes se ampararon en la Ley de Extradición. Mediante una orden de detención provisional las autoridades lograron asegurar al individuo y transferirlo a la jurisdicción alemana.
OFENSIVA GLOBAL CONTRA EL RANSOMWARE
El grupo «Qilin» ejecuta ataques cibernéticos y secuestro de datos a escala global. Ante esta amenaza, la policía japonesa subrayó que la colaboración con agencias de investigación extranjeras es «indispensable».
Finalmente, ratificaron su compromiso de aplicar controles estrictos contra los ciberdelitos y esclarecer su funcionamiento para garantizar la seguridad en el ciberespacio. (RI/AG/IP/)
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