El Ala 18 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que opera la base aérea de Kadena, en la prefectura de Okinawa, confirmó hoy la prohibición de ingreso a sus instalaciones para todos los vehículos del fabricante automotriz chino BYD. La disposición responde al temor de filtraciones de seguridad a través de los dispositivos tecnológicos de estas unidades.
Respecto a la restricción, el teniente coronel Stormer, portavoz del Ala 18, declaró a la prensa: «Se determinó que representaba un riesgo inaceptable para los miembros y la misión».
Por su parte, la agencia surcoreana Yonhap señaló que la medida tiene como propósito «bloquear la fuga de información interna de la base a través de cámaras y sensores a bordo», advirtiendo que disposiciones similares podrían implementarse próximamente en las bases militares estadounidenses en Corea del Sur.
ENCLAVE ESTRATÉGICO Y SANCIONES DEL PENTÁGONO
La instalación militar de Kadena funciona como el principal enclave estratégico de disuasión de las fuerzas norteamericanas en la región frente a China, Rusia y Corea del Norte.
El veto adoptado en la base se alinea con las directrices de Washington: en junio pasado, el Departamento de Defensa de Estados Unidos incorporó formalmente a BYD en su lista de «empresas militares chinas» vinculadas a las fuerzas armadas del régimen de Pekín. (RI/AG/IP/)
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