La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha confirmado hoy una pausa en los envíos de petróleo a Cuba. La decisión representa un giro drástico en la política exterior mexicana y un duro revés para la isla, que atraviesa una de sus peores crisis energéticas. Aunque la mandataria insistió en que se trata de una «decisión soberana» ajena a presiones externas, la medida coincide con las advertencias directas lanzadas desde Washington por el presidente estadounidense Donald Trump.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum adoptó un tono ambiguo al ser cuestionada sobre si la petrolera estatal Pemex había cortado el suministro. La presidenta argumentó que la suspensión responde a fluctuaciones generales en el abastecimiento de crudo y a decisiones contractuales propias de la paraestatal. «Suspender es una decisión soberana y se toma cuando es necesario», declaró, intentando desvincular la medida de la creciente tensión geopolítica en la región.
TRUMP Y LA CAÍDA DE MADURO
El contexto de esta decisión es ineludible. La administración Trump ha intensificado su cerco sobre el gobierno cubano tras la operación militar estadounidense que depuso al presidente venezolano Nicolás Maduro. Con la caída del principal aliado de La Habana en Sudamérica, la Casa Blanca busca asfixiar económicamente a la isla para provocar un cambio de régimen.
La presión se hizo explícita en una publicación reciente de Trump en la red Truth Social, apenas una semana después de la captura de Maduro. El mandatario estadounidense fue tajante: «NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA, ¡NADA! Les recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE». Estas palabras parecen haber resonado en el Palacio Nacional de México, a pesar de la retórica de soberanía.
PEMEX ENVIABA UN BUQUE AL MES
La realidad operativa de Pemex respalda el cambio de rumbo político. Según documentos obtenidos por Bloomberg, la petrolera mexicana eliminó de su calendario un cargamento crucial que estaba programado para zarpar a mediados de enero a bordo del buque Swift Galaxy. Este envío debía llegar a Cuba antes de finalizar el mes, pero fue retirado de la logística sin ninguna explicación oficial por parte del Ministerio de Energía.
Este corte de suministro es devastador para la economía cubana. Desde 2023, cuando la producción venezolana comenzó a colapsar, México se había convertido en un salvavidas energético para la isla. Pemex enviaba un promedio de un buque al mes, lo que equivalía a unos 20.000 barriles diarios de petróleo crudo el año pasado.
La postura actual contrasta con las declaraciones previas de Sheinbaum. Antes de la escalada verbal de Trump, la presidenta había asegurado que México continuaría suministrando combustible a Cuba bajo la premisa de ayuda humanitaria. La isla enfrenta cortes de energía crónicos y una escasez severa de alimentos, una situación que ahora amenaza con agravarse al perder el flujo constante de crudo mexicano. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.









