Entienda cual es el sexo delicioso desde el punto de vista femenino

Los errores que los hombres japoneses cometen en la cama

En la tienda virtual Amazon en Japón, hay un libro que no deja de ser el número uno en ventas desde su lanzamiento en mayo. Titulado “Joi ga oshieru hontoo ni kimochi ii sex” (El sexo realmente placentero según una doctora), escrito por la ginecóloga Son Mihyon, miembro de la Asociación de Sexología de Japón, el libro apunta los errores que el hombre tiende a cometer en la cama y explica cómo podría llevar a la mujer a mayor excitación y placer.

Los compradores de este libro no son sólo los jóvenes que recién comenzaron a tener sexo, sino también hombres maduros en sus 60 inclusive en sus 70.

La doctora ha visto a miles de mujeres japonesas sufrir por una relación sexual que no va bien, siendo hasta insultadas por su pareja. Ellas buscan una muestra de cariño en la cama, pero los hombres sólo quieren técnicas para conseguir el orgasmo en su pareja. El sexo puede no ser bueno, pero ellas fingen para no herir la susceptibilidad del otro, o para que el otro termine rápido y la deje en paz. Ante esta trágica situación, que no hace más que agravar el número de parejas que se alejan del sexo, la experta decidió señalar cómo se consigue un sexo verdaderamente placentero, desde el punto de vista femenino y además médico.

UN VIDEO PORNO NO ES UN MANUAL

Un importante origen del problema es que los hombres en Japón creen y aplican lo que ven en los videos pornográficos, dijo Son. Si de frente comienzan a estimular los genitales, y además con fuerza, lógicamente no se está dando más que dolor al cuerpo de la mujer, pues ella no está preparada aún para sentir placer a través de los genitales.

“Tocar imprudentemente el cuerpo femenino mientras no esté encendido el deseo sexual en ella no provoca más que su rechazo”, advirtió la doctora.

Los hombres tienen que grabar en su mente que la excitación tiende a aparecer en las mujeres a través de las caricias en todo el cuerpo. Por lo tanto, el camino más corto es algo que parece tan aburrido para el hombre como un contacto suave de abrazarse un rato en ropa interior o de tenerla en los brazos o acariciando su cabello o su espalda.

No hay que ser impaciente. Si avanza desde las caricias y besos en todo el cuerpo hacia los puntos más sensibles como la oreja, el cuello y los pezones, de forma natural el cuerpo femenino estará preparado y dejará brotar generosamente el líquido del amor.

OBSERVAR LA REACCIÓN

Lo importante es acariciarla observando su reacción. Si no hay un buen retorno por un punto, hay que probar otro punto u otra forma, viendo si le gusta o no. Puede preguntarle cómo es que le gusta. También es necesario observar bien. Si el clítoris y los labios están hinchados, ya pueden estimular el interior de la vagina, sobre todo en el punto G y el cuello uterino. Aquí comenzará a acelerarse el pulso y todo el cuerpo enrojecerá. Dejará escapar gemidos cortos, acelerándose para el clímax.

Conforme recibe los estímulos de la penetración sus expresiones irán cambiando. Conforme los músculos del piso pélvico vayan contrayéndose la tensión irá extendiéndose a todo el cuerpo. Una clave para saber que el orgasmo está cerca es que la mujer tiende a extender sus brazos y las piernas, señaló la experta.
Una vez que ella ha tenido un orgasmo, en esta etapa, ella siente menos dolor que en otros momentos, por lo que puede realizar movimientos violentos de caderas, cosa que debe evitar al inicio de la penetración.

Otra característica de esta etapa es que la piel se pone excesivamente sensible, por lo que tan sólo pasar una pluma por su cuerpo le producirá un placer tremendo.
Para llevar a una mujer a un orgasmo, sea por la vagina, el clítoris o pezones, hay que recordar que hace falta una excitación mental a través de estímulos verbales y visuales antes de brindarle una lluvia de caricias. Pero aquí, los hombres tienen que dejar la pésima manía de hacerlo rápido y fuerte  en forma imprudente, con afán de provocar un orgasmo. Si uno continúa manteniendo el mismo ritmo que cuando ella comenzó a sentirse bien, sin falta la mujer podrá llegar al climax, aseguró Son.

Cuando el hombre la hace sentirse querida y apreciada, verá cómo su cuerpo se convertirá en un conjunto de zonas erógenas.

LOS ERRORES EN LAS CARICIAS

IR DIRECTO A LOS GENITALES

La doctora Son Miyon recomienda iniciar los preliminares vestidos. Comience a acariciar desde las partes que están expuestas entre las prendas como el brazo, las manos, el cuello y las orejas. Las caricias en todo el cuerpo activarán la excitación sexual en las mujeres. Luego de quitarse las prendas externas, siga acariciando las partes descubiertas como las piernas, la espalda, alrededor del obligo, entre otros. Así impaciéntela antes de tocar los genitales, pues le esperará una mayor excitación.

A LOS SENOS

Agarrar con fuerza: Las mujeres confirman el cariño del hombre a través de los masajes tiernos a los senos. El frotar los dedos en la forma espiral desde la base hacia el pezón la impacienta, y ella comenzará a pedir que toque el pezón, que es el punto más sensible.

AL CLÍTORIS

Frotar rápido y fuerte: Un estímulo rudo aplicado a esta zona no produce más que dolor. Comience acariciando y masajeando por encima de la ropa y al alrededor. Para saber si le gusta o no, observe bien su reacción. Si ella presiona sus genitales contra su mano, está siendo placentero. Pero si ella retira sus caderas, es que le duele.

A LA VAGINA

Introducir varios dedos: Basta con introducir el dedo medio, a lo mucho uno más, para acariciar el interior de la vagina. También es mentira que la introducción y retirada violentas de los dedos sean placenteras. Una vez que se ubique el punto G, basta presionar suavemente con la yema del dedo, o acariciarlo. El cuello uterino también debe ser acariciado con ternura para no producir dolor. (International Press)

 



Publicidad

LECTOR

Deja tu comentario