Perú saca la calculadora y mucho carácter para desafiar a la historia

Foto Jhony Laurente / Andina

Fernando Gimeno / EFE

Con su triunfo por 2-1 ante Uruguay, Perú echa mano de la calculadora y mucho carácter para alcanzar un cupo al Mundial de Rusia 2018, lo que le exige desafiar a la historia y obtener una serie de resultados inéditos en sus anteriores participaciones en las eliminatorias sudamericanas.

La selección peruana se encuentra en la séptima posición, a cuatro puntos de Argentina, que con 22 unidades está en la quinta, que da acceso a la repesca para el Mundial, cuando restan doce puntos en juego.

En los cuatro partidos restantes, Perú tiene que recibir a Bolivia y a Colombia en Lima, y tendrá que visitar a Ecuador en Quito y a Argentina en Buenos Aires, rivales directos con los que disputará una de las plazas para el Mundial.

Si nos atenemos a los precedentes de anteriores eliminatorias, la historia no permite ser muy optimista, pues en esos mismos cuatro enfrentamientos Perú solo pudo sumar cuatro puntos en el mejor de los casos, lo que a todas luces le es insuficiente para alcanzar su meta.

Además de eso, la Blanquirroja nunca ha ganado de visitante ante Ecuador y Argentina, ni tampoco como local frente a Colombia desde que las eliminatorias se disputan con el actual formato de liguilla entre todos los países, en funcionamiento desde el Mundial de 1994.

Sin embargo, el combinado dirigido por el argentino Ricardo Gareca ha demostrado ser capaz de romper las estadísticas y avivar la llama de la ilusión de un país entero por volver a una Copa del Mundo después de 34 años.

Perú tampoco había ganado nunca en Asunción y se sacó de la manga una goleada por 1-4, que supuso el primer triunfo de la Blanquirroja de visitante en las eliminatorias después de doce años.

A Uruguay llevaba ocho años sin ganarle, y la racha negativa se rompió este martes, con un triunfo en uno de los mejores partidos de Perú en todo el proceso.

Los 18 puntos obtenidos hasta ahora ya igualan los de toda la eliminatoria para el Mundial de 2006 y superan los 16 que hizo para la Copa de 2002, los 15 sumados para el Mundial de 2014 y los 13 para el de 2010.

Los peruanos tienen opción de igualar los 25 puntos hechos en las eliminatorias para la Copa Mundo de 1998, cuando se quedaron fuera del torneo mundial por diferencia de goles.

Buena parte de esos resultados vienen dados por un notorio cambio de actitud desde la llegada de Gareca al banquillo, pues ahora destaca el carácter y la entrega, cuando antes predominaba el conformismo y la pusilanimidad.

Sin abandonar el juego de toque, con jugadas muy elaboradas, Perú también luce ahora un espíritu muy luchador, personalizado en la figura de su goleador, Paolo Guerrero, lo que le permitió remontar varios partidos a cara de perro, como el último ante Uruguay.

Los peruanos sacaron en esta eliminatoria seis puntos de partidos que comenzaron perdiendo, al ganar a los charrúas por 2-1 y empatar a dos contra Argentina y también en sus dos partidos con Venezuela.

La nueva versión luchadora de Perú se consolidó con la renovación de la selección que se atrevió a acometer Gareca, que mandó al ostracismo a figuras como Claudio Pizarro, Jefferson Farfán y Juan Manuel Vargas, para apostar por jóvenes valores como Christian Cueva, Édison Flores, Renato Tapia y Miguel Trauco.

De los nueve países sudamericanos que alguna vez han jugado el mundial, Perú con diferencia es el que más tiempo lleva sin competir en la cita orbital, ya que lo hizo por última vez en España 1982 y este año sueña con acabar con esa sequía.

 

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