El semilingüismo en los hijos de los latinos en Japón. Por Nélida Tanaka

Muchos casos pueden confundirse con un trastorno de desarrollo.

“Mi marido y yo siempre le hablamos en español y además le obligamos a que nos conteste en español pero hasta ahora parece que no abre bien la boca y no se le puede comprender bien, especialmente a su papá le es difícil entender lo que dice. Habla como un robot, “galleta come”, (yo) no sabe”, no me sabe hablar corridito. Ya tiene 5 años y está en una guardería japonesa. La profesora en la guardería me dice que no habla bien el japonés. Lo llevé al Perú por 2 años y regresamos hace un año, allí estaba en un jardín, claro que le hablaban en español. Ahora nos preocupa que tenga algún retraso en el habla porque tuvo que cambiar la lengua que habla repentinamente. Mi marido está preocupado de que Abel tenga algún problema de desarrollo. Pero es bien pegado a su padre y quiere jugar con él cuando regresa del trabajo, recientemente le quiere mostrar los dibujos que ha hecho”.

Respuesta:

El desarrollo de los hijos siempre es fuente de preocupación de los padres y el hecho de que Abel no esté hablando bien debe inquietarles bastante. Como menciona, ciertamente existe la posibilidad de que los diferentes ambientes lingüísticos en las guarderías de ambos países y el repentino cambio haya tenido cierta influencia en el desarrollo de la lengua de su niño.

La profesora Kazuko Nakajima (2007) apunta que uno de los factores para el fenómeno del semilingüismo temporario es el cambio de lugar de residencia, lo cual obstaculiza el desarrollo de la lengua cuando se encuentra en otro ambiente linguístico.

De todos modos, es importante que le estén hablando en español en la casa, lo cual da continuidad al desarrollo de la lengua materna. Esta es la lengua en la que mejor nos expresamos, por lo tanto es la más apropiada para hablarle y enseñarle no tan solo cómo se denominan objetos concretos sino también a expresar en palabras sus emocionales, algo fundamental en la crianza de los niños.

El semilingüismo temporario se refiere a que el desarrollo de una lengua no ha alcanzado al nivel correspondiente a su edad cuando el niño se cría en un ambiente multilingüe.

Aunque se utiliza el término “temporario”, es indispensable que los padres presten atención a su desarrollo tanto verbal como general, que haya tiempo para hablar con el niño y paciencia para escucharlo.

También es importante que leerle libros pues es una forma de que los niños adquieran vocabulario. Entre los 5 y 6 años se espera que tengan un repertorio de unas 5.000 palabras, lo cual no se adquiere tan solo con la conversación diaria.

Por otro lado, el retraso de la lengua puede ser manifestación de un trastorno de desarrollo, lo que actualmente se denomina trastorno de espectro autista. Un síntoma de este trastorno es la deficiencia de poder compartir con otra persona la atención en algo específico, lo que se denomina “atención compartida”. El hecho de que Abel desee compartir con su padre los dibujos que hizo, es un aspecto positivo, pues señala que su hijo tiene la capacidad de “atención compartida”, lo cual es clave en la comunicación interpersonal.

La infancia es un período de mucho cambio y desarrollo, la participación de los adultos es sumamente importante para que evoluciones, así que adelante. Comparta su tiempo con Abel y ponga paciencia, sin embargo, si hay aspectos que les preocupa, les recomiendo que consulten con un especialista.

 

*Psicóloga clínica, contacte con ella llamando al 090-2245-4021 o por correo electrónico: consultas@hotmail.co.jp

 


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