Sexo polinesio, una practica tradicional que ayuda a las parejas japonesas

Parece un método místico poco realista, pero está ayudando a parejas.

 

Un método que realmente fomenta lo que toda pareja desea en el sexo: amor
Un método que realmente fomenta lo que toda pareja desea en el sexo: amor

En un boletín en internet una mujer japonesa comentaba: “Mi esposo no practica conmigo nada de juegos preliminares antes de hacer el amor. Por eso no lubricaba y siempre sentía dolor en la relación sexual. Aunque me aplicaba gel antes de la penetración, mi cuerpo no estaba preparado…”

Un día ella se enteró de la existencia de un método llamado “sexo polinesio” que da mucha importancia a los actos preliminares al sexo y lo puso en practica con su marido. “Me gustó mucho, lubriqué y me sentí bien”, confesó.

En Japón, donde la relación sexual especialmente entre los casados es muy pobre, el llamado “sexo polinesio”, una variante del sexo lento, se puso de moda desde que el escritor Hiroyuki Itsuki introdujo este concepto en el año 2002 a través de libros como “Ai ni kansuru 12 sho (12 capítulos sobre el amor)” y “Silent Love” (Amor solencioso).

Se trata de un método practicado por los habitantes de la Polinesia desde la antigüedad y que consiste en dedicar cuatro días a preparar la mente y el cuerpo para que recién al quinto día se realice la penetración.

Esta práctica ganó terreno entre las parejas japonesas porque pudo ser realizado por hombres que incluso creían que no tenían la misma potencia de antes y porque a las mujeres les resultó más fácil alcanzar el orgasmo con tantos días de expectativa.

ABC DEL SEXO POLINESIO
Los primeros cuatro días son para acariciarse sin llegar a tocar los genitales, aunque si desean tener más contacto pueden dormir desnudos y abrazados.

El quinto día es para el coito. Debe destinarse al menos una hora a los juegos preliminares con besos y caricias. Al penetrar se recomienda esperar abrazados unos 30 minutos como mínimo antes de comenzar el movimiento de las caderas. Al alcanzar el orgasmo no se separen bruscamente, sigan unidos y abrazados todo el tiempo posible.

Pero, si durante los 30 minutos inmóviles al inicio de la penetración, se debilita la erección o la mujer pierde la sensibilidad o lubricación, pueden moverse y estimularse.

INTERCAMBIO DE CARIÑO
Este método no busca entrar de frente a una relación súper apasionada o agresiva sino ir subiendo la escalera grada por grada y bajarla paso a paso.

El espíritu de este método no se encuentra en el sexo reproductivo cuyo fin es la eyaculación, sino en un sexo que intercambie energía entre dos personas. Es bueno para una pareja que ya no sienta la necesidad de procrear y que ahora busca profundizar en el amor y la confianza a través de la relación sexual.

Un lector del libro “Silent Love” comentó en el portal Amazon: “La sexualidad de los japoneses es una tragedia porque los hombres piensan que pierden si no alcanzan el clímax y las mujeres sufren porque toman como obligación fingir el orgasmo. Este no es un simple manual del sexo y hasta puede considerarse un método místico poco realista. Pero para unir el amor y el sexo no hace falta un fundamento científico”, concluyó.

TESTIMONIOS

Hombres
– Tuve un placer que me estremeció el cuerpo, algo que no se obtiene a través del sexo común.
– Mi mente se vació al obtener un orgasmo parecido al de la mujer.
– Hasta ahora me apresuraba en el sexo ya que eyaculo rápido, pero ahora puedo practicar el sexo de forma relajada.
– Ya no me preocupa tanto si ella alcanza el orgamo o no.
– Como siento más de cerca la reacción de mi mujer, siento más cariño por ella.

Mujeres
– Experimenté el orgasmo por primera vez
– Como ya no finjo el clímax, me puedo concentrar más. Como resultado, comencé a alcanzar el verdadero orgasmo.
– Ya no me duele como antes, y me siento bien.
– Me gusta que estemos pegados tanto tiempo.
– Al alcanzar el clímax, después tengo otro orgasmo seguido.
– Al final todo mi cuerpo estaba sensible. (International Press)

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