“¿En qué idioma debemos hablarle a mi hija pequeña?”. Por Psic. Nélida Tanaka

Son los padres quienes pueden enseñar a sus hijos sobre los sentimientos.

Los padres de familia latinos insisten en hablarles a sus hijos en japonés sin manejar bien el idioma.

 

Psicóloga Nélida Tanaka
Psicóloga Nélida Tanaka

“Tenemos una hija que tiene 4 años y va a entrar al jardín (hoikuen). Es nuestra primera hija y lo que nos preocupa es en qué idioma le debemos hablar para comunicarnos. Tengo miedo de que ella no se acostumbre en la escuela por no hablar el japonés, lo que más me aterra es que le hagan ijime por no poder defenderse en nihongo, también me preocupa que se confunda cuando empiece a aprender el japonés. ¿Qué debemos hacer desde ahora? “

La respuesta es continuar hablándole en español, rotundamente. Que los padres hablen a los hijos en la lengua materna es muy positivo para el desarrollo psico-linguístico de los niños.

Imagino lo preocupados que estarán por el primer paso que su hijita dará fuera de la casa, es un momento muy importante tanto para ella como para toda la familia, pero le voy a explicar qué podría ocurrir. Al principio su hija no comprenderá lo que le estén diciendo en la escuela, sin embargo los niños tienen una capacidad increíble para aprender lenguas. Teniendo unas bases seguras de la lengua materna, pronto comenzarán a hacer conexiones con las semejanzas en su vida cotidiana y se darán cuenta de las diferencias. Lo que ya saben en una lengua les servirá para aprender en otra lengua, se trata tan solo de transferir el conocimiento.

Que los padres hablen a los hijos en la lengua materna es muy positivo para el desarrollo psico-linguístico de los niños.

Por ejemplo, si le enseñan a contar en español y ella aprende qué son los números, tan solo tendrá que aprender como decir los números en japonés pues ya comprende el concepto de contar y el significado de los números.

Cuanto más hablen los padres con los hijos más oportunidad les otorgarán para aprender nuevas palabras y conceptos; déjenles que pregunten y así estimularán su curiosidad tanto como su capacidad para pensar y analizar. Que ella pueda expresar su interés, sus dudas y su satisfacción por haber aprendido algo.

Para que pueda aumentar su vocabulario la ayuda de material escrito como cuentos infantiles es muy importante, la conversación de la vida diaria es rutinaria y las palabras que se usan son limitadas. A través de la lectura el niño aprenderá muchas más palabras y conceptos.

 

Son los padres quienes pueden enseñar a sus hijos sobre los sentimientos.
Son los padres quienes pueden enseñar a sus hijos sobre los sentimientos.

 

Se dice que hasta los cinco años, el niño puede aprender de 2.100 a 2.200 palabras, lo que podrá adquirir mejor con una amena lectura diaria con los padres. Lo importante es que sea una experiencia de placer para ambos, juntos pueden crear un cuentito basados en un dibujo alimentando la imaginación. No siempre tiene que ser un libro escrito.

Deseo enfatizar también que las palabras son fundamentales para comprender y expresar las emociones. Son los padres quienes pueden enseñar a sus hijos sobre los sentimientos. Si un perro se le acercara al niño repentinamente y él se asusta, al decirle: “qué susto, no?” el niño aprenderá que ese sensación de angustia y malestar es susto, así en el futuro podrá reconocer este sentimiento. Si está haciendo pataletas porque su hermana le quitó su juguete, al decir “devuelve el juguete a tu hermanito, mira como está enojado”, usted está controlando la situación siendo justa y simultáneamente está transmitiendo el sentimiento que abriga a su hijo, lo cual le ayudará a identificar que esta emoción que ahora solo puede expresarla en acciones, es enojo, es rabia.

Los padres podrán enseñar y transmitir valores con confianza precisamente porque le hablarán en el idioma materno, transmitiendo seguridad y a lo largo del tiempo una identificación con la identidad cultural.

No creo que porque el niño hable un japonés fluido y avance de grado tenga suficiente conocimiento adquirido con el idioma japonés…

Por otro lado, los padres debemos tener conciencia de cómo es el proceso de aprendizaje de una segunda lenguaje. En este caso, el japonés, se requerirán de unos 6 meses a 2 años para adquirir el lenguaje “social hablado” y de 5 a 7 años de aprendizaje activo para desarrollar el “lenguaje académico”. ¿Será que nuestros hijos aprenden bien el japonés y comprenden lo que se les enseña en ese idioma? Esto es difícil de saberlo estando en un país como Japón cuyo sistema educativo no tiene el sistema de repetición escolar. Es complicado saber si el niño realmente ha obtenido suficiente conocimiento como para avanzar al siguiente grado porque la promoción es automática.

No creo que porque el niño hable un japonés fluido y avance de grado durante la primaria (shogakko) y la secundaria básicca (chugakko), esté garantizado que tenga suficiente conocimiento adquirido con el idioma japonés como para aprobar los examenes de ingreso para entrar a una escuela de secundaria superior (koko).

Es importante que los chicos comprendan todos las materias porque si no perderán interés en el estudio y dejarán de acumular conocimiento. Hay que buscarles un apropiado apoyo académico extra escolar en los cursos que no entiendan para que puedan nivelarse a tiempo.

La comunicación de los padres con los maestros será un aliciente para el niño y uno podrá tener información concreta acerca del verdadero nivel académico del hijo. Si es necesario vaya con un traductor para entender tanto lo bueno como lo malo. El interés y el apoyo de los padres harán la diferencia. Y usted continúe hablando con su hija en español, así le estará otorgando una herencia sumamente valiosa.

 

(*) Psicóloga clínica radicada en Japón. Contacte con ella llamando al 090-2245-4021 o por correo electrónico: consultas@hotmail.co.jp

 

 


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