Qué les gusta escuchar a las japonesas en la intimidad

Usando palabras que la estimulen fuera y dentro de la cama el ambiente de la pareja mejorará, incluso si la frecuencia del sexo es poca. Sepa qué decir.

La poca frecuencia en el sexo se mejora con las palabras indicadas.

Usted conversa con su pareja durante la relación sexual? Si no lo hace está perdiendo la oportunidad de sacar lo mejor de la sensualidad que hay en su mujer. Aunque las encuestas mundiales más recientes sobre sexualidad hablan de una apatía en las parejas japonesas, el problema central pasa por la frecuencia sino por el eterno problema de la falta de comunicación y una escasa galantería entre los varones.

La fórmula de solución es única y universal. Vale tanto para un hombre japonés como de cualquier parte del planeta. Exprésele sus sentimientos, porque si cree que la satisface sólo por el mero hecho de practicar sexo es muy posible que ella esté fingiendo para no herir su orgullo.

Las palabras son un arma incluso tan poderosa que la técnica de las caricias, para desarmar a una mujer en la cama. Todas las mujeres son sexys por naturaleza, pero es el hombre quien puede hacer que este aspecto, a veces no tan visible, salga a la superficie.

La psicología cree que el ser humano trata de adecuarse a lo que piensan de él los demás. Entonces, si el hombre quiere que su pareja se comporte con sensualidad en la cama sólo tiene que decirle frases como: “qué sexy estás”, “ese vestido te hace ver muy sexy”, “ese color de labios es provocativo”, entre otras. Es sencillo, pero precisamente esto es lo que la mayoría de varones no hace.

Si le dice esas palabras mágicas antes de irse a la cama, cuando estén viendo la tele juntos o recogiendo la mesa después de cenar, estará preparando el camino para una noche apasionante. No sienta vergüenza. Sorpréndala con expresiones bonitas.

EL PROBLEMA NO ES LA FRECUENCIA

A pesar de que los japoneses son conocidos por su baja frecuencia en las relaciones sexuales, 48 al año o “casi” una vez por semana, según Durex, esto no significa que no están disfrutando de la relación.

En una encuesta realizada por la revista OZ, un 50 por ciento de las mujeres japonesas respondieron que sí les gusta el sexo, y otro 26 por ciento dijo que les encanta, lo que quiere decir que a más del 70 por ciento de las japonesas tienen una buena disposición al contacto con su pareja. En esta encuesta mencionaron como motivos, “se siente cariño”, “se siente placer” y “es una manera de comunicación importante”.

Entonces, si ellas quieren, qué está faltando?

RUBORIZARLA ES EL OBJETIVO

Una vez que la pareja se encuentra enredada en la cama, tanto las palabras como los gemidos aumentan el erotismo y hacen más placentera la relación, afirma LC Love Cosme, la popular web japonesa dedicada a la salud sexual.

Aquellas palabras que la ruborizan son especialmente eficaces para “alimentar la fantasía masoquista que todas las mujeres llevan dentro hasta cierto grado”, según la web. Decirle con ternura: “déjame mirarte, estás hermosa”, hará que se ruborice y se entregue con amor. Si ella pide más, tómese su tiempo e impaciéntela con frases del estilo de: “pero dime, ¿cuánto lo deseas?” o “a ver, explícame qué tan rico está”. Ruborizarla es la consigna, pues esta actitud contrasta con una vida llena de formalidades y de rigurosa etiqueta japonesa.

ALABARLA ES OTRA CLAVE

Las palabras de cariño como “te amo”, “qué hermosa eres”, son las que más agradan a la mujer japonesa en la cama, según una encuesta realizada con más de 300 mujeres que visitan este portal. Algunas afirman que sólo con escuchar “te amo” casi vibran de placer; es decir, tampoco se trata de rebuscar palabras y decir frases cursis o toscas. Si estas palabras van acompañadas del nombre de la mujer, el efecto enternecedor será mayor.

“Él me miró fijamente durante la relación y dijo, ‘eres tan linda’. Me gustó mucho”, dijo una mujer encuestada.

Sobre todo entre las mujeres que ya no tienen el cuerpo de una joven veinteañera, porque han tenido hijos y los han amamantado, palabras como “adoro tus senos”, “qué piel tan suave tienes” o “qué cuerpo tan sensual tienes” les quita el complejo sobre su físico y les ayuda a sentirse mejor.

“No me gustaba mi cuerpo rellenito, pero él me dijo una vez: ‘estás linda, ten confianza en ti misma’. Me alegré muchísimo”, afirmó otra encuestada.

Otras mujeres prefieren que las enciendan con palabras más atrevidas porque en la intimidad todo vale. “Me encanta escuchar palabras que suenen sinceras y directas como: ‘¡qué calentita estás!’, ‘¡cómo me lo aprietas!’ o ‘¡qué bueno está!’”.

No es mentira que es posible llevar a una mujer al orgasmo sólo con palabras. Usando palabras que la estimulen fuera y dentro de la cama se transformará el ambiente de la pareja y se dará más valor a la vida a dos. (International Press)

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