¿Cómo seducir al marido japonés desinteresado en el sexo?

Hacerle una invitación muy directa como “¿vamos a hacer el amor esta noche?”, puede desanimar a muchos maridos japoneses, advierte un experto.

La tendencia de matrimonios japoneses que no tienen relación sexual por largo tiempo sigue agravándose. Según una encuesta en línea llevada a cabo por un fabricante de condones divulgado a fines de junio de 2013, el 55,2 por ciento de los japoneses casados hasta la franja de los cuarenta años no tienen relación sexual por más de 1,7 veces al mes. La proporción de estas “parejas sexless o sin sexo” ha mostrado que el problema se ha duplicado si comparamos ese índice con el 28 por ciento de un estudio que el propio Gobierno japonés realizó en 2001 por primera vez.

Los motivos más frecuentes de parte de hombres fueron: “cansado por el trabajo” 24,6 por ciento, “sin ganas después del nacimiento del hijo” 13,6 por ciento y “da pereza” 9,3 por ciento. Entre las mujeres, fueron “sin ganas después del nacimiento del hijo” 21 por ciento, “pereza” con 18,8 por ciento y “cansada por el trabajo” con 15,1 por ciento.

“Para resolver el problema del sexless, además de los esfuerzos a nivel individual, también es necesario el equilibrio entre la vida laboral y la vida familiar”, dijo el sexólogo Kunihiko Kitamura, director de la Asociación de la Planificación Familiar de Japón que realizó la investigación por encargo del ministerio, en su columna publicada por el diario “Mainichi”.

Curiosamente, esto nos lleva a pensar en un beneficio de la recesión. Si muchos de estos matrimonios no tenían sexo porque el marido y la mujer llegaban agotados del trabajo, la reducción de horas laborales debido a la recesión debe brindar un buen momento para mejorar las relaciones conyugales.

CÓMO SEDUCIR AL MARIDO JAPONÉS

Kitamura también subrayó la importancia de que los japoneses mejoren su comunicación con la pareja, porque “no se puede comprender el sentimiento del otro sin conversar, sin mirarse ni tocarse. Para tener sexo es muy importante tener mejor comunicación”.

Si está casada con un japonés y no está teniendo éxito en su relación sexual con él, no se desespere. Primero tiene que saber que el pensamiento y el comportamiento de los hombres japoneses es diferente al de los latinos y a veces no funciona el mismo método que para los hombres latinos.

Entonces, ¿cómo debemos seducir a los maridos japoneses desinteresados en el sexo?

En primer lugar sepan que aún son muchos los japoneses que piensan que el hombre es quien tiene que tomar la iniciativa en la relación sexual y a estas personas no les parece bien que la mujer sea quien lo llame a la cama, según Mayumi Futamatsu que dirige el Instituto de Investigación de Relaciones Conyugales.

Por tanto, si la mujer lo invita de una forma muy directa como “¿vamos a hacer el amor esta noche?”, muchos maridos japoneses se sentirán desanimados, dijo Futamatsu.

Una técnica eficaz recomendada por esta experta en el problema de falta de sexo en el matrimonio, es “la táctica del alivio espiritual”.

Si usted le da masajes en los hombros y la espalda, también dé toques tiernos a todo el cuerpo y termine con un abrazo. Pero en ese abrazo, calcule para que la cabeza del hombre esté a la altura del pecho de la mujer, y si está vestida con una camiseta o una blusa que tiene escote profundo, es mejor para que el marido, ya animado, tome una acción. La clave es guiarlo con naturalidad para que él tome la iniciativa.

Otra técnica es “la táctica de impacientarlo”. A los hombres japoneses les encanta que les laven la espalda en el baño (ofuro). Si usted le va a lavar la espalda, en vez de entrar al baño con ropa deportiva – que no es nada sexy – o por el contrario totalmente desnuda – que es una invitación al sexo demasiado explícita -, hágalo solo vestida de una braga y una camiseta. Una camiseta mojada y pegada al cuerpo es más sexy que desnuda, y además el marido va a tener su trabajo de “quitarle la ropa”, lo que satisfará su deseo de dominio.

Ponerse una ropa de dormir sexy en vez de un buzo, o junto al beso y el abrazo murmurar al oído palabras sexy como “quiero sentirte más”, “quiero dormir junto a tí”, también funciona. Lo importante es no decirle qué tiene que hacer, deje que él tome su iniciativa.

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