Frases de Facundo Cabral

El cantautor argentino nos dejó frases memorables llenas de amor, humor y sabiduría

  • Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos.
  • Cuando me fui de mi casa, niño aún, mi madre me acompañó a la estación y cuando subí al tren me dijo: “Este es el segundo y último regalo que puedo hacerte: el primero fue darte la vida, el segundo la libertad para vivirla”.
  • La felicidad no es un derecho, es un deber, porque si no sos feliz estás amargando a todo el barrio.
  • Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lo hagas.
  • Si los malos supieran lo buen negocio que es ser bueno, serían buenos, aunque sólo fuera por negocio.
  • Tienes un cerebro como Einstein, tienes un corazón como Jesús, tienes dos manos como la Madre Teresa, tienes una voluntad como Moisés, tienes un alma como Gandhi, tienes un espíritu como Buda. Entonces, ¡cómo puedes sentirte pobre y desdichado!
  • No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida.
  • No estás deprimido, estás distraído. Distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
  • Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.
  • Ama hasta convertirte en lo amado, más aún, hasta convertirte en el mismísimo amor.
  • No perdiste a nadie. El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. Quién podría decir que Jesús está muerto.
  • Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú. A ti debes hacerte libre y feliz.
  • Que no te confundan los pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye hay millones de caricias que alimentan a la vida.
  • ¡Pero no digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes!
  • Me apasiona volver a Guadalajara. México es como mi casa. La Guadalajara de Arreola. Me encanta escuchar al maestro Juan José Arreola. Él me dijo un día: “Nosotros, que somos buenas gentes, vamos a tener muchos hijos para que los malos no nos sigan ganando las elecciones.”
  • Mi hermano trabajaba en correos y un día le pidió dos horas de permiso a su jefe y éste se las negó. Mi hermano le dijo: “Mire usted, es que voy a ser padre”. El jefe le dijo: “Haber empezado por ahí. Tómese el tiempo que quiera y que le vaya bien”. Como a las cinco horas regresó mi hermano y el jefe le dijo: “¿Qué, niño o niña?”. “Qué sé yo, viejo, ahora hay que esperar nueve meses”.
  • Somos hijos del amor, por lo tanto no es difícil sospechar que nacemos para la felicidad. Fuera de la felicidad son todos pretextos. Además, debemos ser felices por nuestros hijos, pues nada hay como recordar padres felices.
  • Estábamos un día en Nueva York, y a la salida del teatro Lincoln Center se me acercó un periodista y me espetó: “Señor Cabral, yo estoy de acuerdo en todo lo que usted ha dicho esta noche, excepto en que Dios es siempre justo. Si Dios fuera siempre justo, usted debería tener tanta difusión, tanto éxito como Julio Iglesias”. A lo que yo le respondí: “Claro que Dios es siempre justo. Julio Iglesias tiene más difusión, más éxito que yo puesto que necesita del dinero mucho más que yo para vivir. Yo necesito más libertad que Julio para vivir, por eso Dios me hizo más libre”.
  • Mi madre poco antes de morir me dijo: “Muero contenta porque cada vez te pareces más a lo que cantas”.
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